Según un informe de este viernes de la agencia británica de noticias Reuters, los candidatos para asumir el liderazgo del grupo terrorista takfirí EIIL (Daesh, en árabe) son Iyad al-Obaidi y Ayad al-Jumaili.
Estos dos individuos, explica, se unieron a las filas de Daesh en 2003 tras la derrota de Saddam Hussein tras la invasión de EE.UU. y forman parte del círculo de confianza de Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi.
Iyad al-Obaidi, de unos 50 años, ha ejercido como ‘ministro de guerra’, y Ayad al-Jumaili, de unos 40, ha servido al frente de la agencia de seguridad de EIIL, conocida como Amniya, añade.
“Al-Jumaili reconoce a Al-Obaidi como su superior, pero no hay un sucesor claro y, dependiendo de las condiciones, puede ser cualquiera de los dos”, dice Hisham al-Hashimi, experto en asuntos de EIIL.
Al-Jumaili reconoce a Al-Obaidi como su superior, pero no hay un sucesor claro y, dependiendo de las condiciones, puede ser cualquiera de los dos”, indica Hisham al-Hashimi, experto en asuntos de EIIL (Daesh, en árabe).
Según el especialista, ninguno de ellos adquiriría el título de “califa” autoadjudicado por Al-Bagdadi, ya que “no son expertos en teología islámica” y tampoco existe actualmente el “califato” autoproclamado por Al-Bagdadi.
No pueden obtener este título porque el “califato” declarado en Irak y Siria se encuentra en plena decadencia: Mosul, la capital autoproclamada en el suelo iraquí, está a punto de caer y Al-Raqa, su principal bastión en Siria, es objeto de una gran ofensiva para su reconquista, señala.
“Un califa debe tener un ‘Ardh al-Tamkin’ (cierta extensión de territorio) que gobernar conforme a la ley islámica. Si no lo tiene, el sucesor solamente será reconocido como emir”, detalla Al-Hashimi.
Por último, el analista manifiesta que la elección final será realizada por los ocho miembros del consejo de la shura, órgano consultivo de Daesh que no celebra reuniones presenciales por razones de seguridad y siempre vota a través de emisarios.
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