Según un estudio realizado por la Fundación para el Desarrollo (Fundesa), en Guatemala tan solo un 18 % de sus ciudadanos tienen acceso al seguro social, los demás usan los hospitales públicos en condiciones precarias o paga otro tipo de servicios médicos.
Dentro de la deteriorada atención de la salud pública en Guatemala hay atenuantes que rayan con una mala intención de no brindar los servicios adecuados en los hospitales debido a intereses particulares.
A esto se le debe sumar la constante de corrupción a todo nivel en los sistemas de salud y la red hospitalaria pública del país incluyendo cobros por debajo de la mesa para priorizar pacientes y tratamientos médicos.
Alrededor de un 60% guatemaltecos viven por debajo de la línea de la pobreza, de acuerdo al último censo de condiciones de vida, y si en la ciudad es difícil acceder a la salud pública en las áreas rurales los vecinos deben acudir a la medicina alternativa.
En crisis como la que atraviesa Guatemala, los gastos en concepto de medicinas, vitaminas y otros suplementos se elevan significativamente golpeando la ya empobrecida sociedad.
Un seguro médico estándar en Guatemala oscila entre los 20 y los 120 dólares, aunque la mayoría de usuarios de servicios privados únicamente paga las consultas en las clínicas y la medicina la adquiere en farmacias genéricas.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala.
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