El sábado, se produjeron disturbios en varias cárceles de la provincia de Buenos Aires, capital de Argentina, donde los presos exigieron la reanudación de las visitas en medio de la pandemia del nuevo coronavirus.
Desde el inicio del aislamiento, los detenidos fueron habilitados a utilizar teléfonos celulares para comunicarse y mantener vídeollamadas con el fin de no cortar los vínculos con sus familiares.
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