Con el inicio de la segunda fase de la entrega humanitaria en la Franja de Gaza, el acuerdo de alto al fuego establecía que el ejército israelí debía replegarse de la denominada línea amarilla hacia la línea roja, reduciendo su presencia militar sobre el terreno. Sin embargo, esa retirada no se ha producido, y sobre el terreno está sucediendo todo lo contrario. Israel sigue ampliando su ocupación en Gaza.
Según informes recientes, las fuerzas israelíes continúan desplegadas más allá de la línea amarilla, manteniendo posiciones militares y ampliando zonas de control en distintos puntos de la Franja. En algunos sectores, incluso se han registrado nuevos desplazamientos forzados de población civil, a pesar de que el acuerdo contemplaba facilitar el acceso humanitario y el retorno gradual de los desplazados.
Al día de hoy, Israel mantiene el control efectivo de más del 50 % del territorio de Gaza, una situación que organizaciones palestinas y observadores califican como una violación directa del acuerdo, advirtiendo de que esta falta de retirada compromete seriamente el avance de la segunda fase humanitaria y agrava la ya crítica situación sobre el terreno.
Pese al anuncio de Estados Unidos del inicio de la segunda fase del acuerdo, no se observan cambios en el despliegue militar. Sobre el terreno, Gaza continúa fragmentada y bajo control militar de Israel en más del 50 por ciento de su territorio, lo cual pone en duda la viabilidad real de esta segunda fase del acuerdo.
Huda Hegazi, Gaza
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