El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, asegura que las protestas de Francia se deben al “racismo institucional” y al pasado colonial del país. “En países conocidos por su pasado colonial, el racismo cultural se ha convertido en racismo institucional”, dijo a la televisión estatal, tras presidir la reunión semanal del gabinete.
El jefe de Estado turco incluso vinculó los disturbios con episodios de “islamofobia”. “En la raíz de los eventos que comenzaron en Francia está la arquitectura social construida por esta mentalidad. La mayoría de los inmigrantes que están condenados a vivir en guetos, que son sistemáticamente oprimidos, son musulmanes”, ha asegurado.
Erdogan también criticó actos violentos registrados en medio de las protestas de los indignados. Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, y según el gobierno francés, menores de edad, han incendiado automóviles, dañado infraestructura y se han enfrentado con la policía en medio de la ira generalizada que detonó luego del asesinato a quemarropa de Nahel M, un joven de 17 años y de origen magrebí, por parte de un policía, en la localidad de Nanterré, a las afueras de París hace una semana.
“Las calles no se pueden usar para buscar justicia. Sin embargo, está claro que las autoridades también deberían aprender de la explosión social”, ha sentenciado el presidente turco.
Según autoridades galas, seis días de disturbios han causado más de 20 millones de euros (21,8 millones de dólares) en daños al transporte público, solo en la región de París.
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