• Estallan choques entre activistas ambientales y policías en París
Publicada: domingo, 4 de diciembre de 2022 19:00

Activistas ambientalistas bloquean la calle de Rivoli en París en una protesta contra una ley antiokupas que condujo a enfrentamientos con la policía francesa.

El sábado, miembros del grupo ambientalista Dernière Rénovation (Última Renovación) se manifestaron para exigir la renovación térmica de los edificios y en rechazo a una ley aprobada el viernes por la Asamblea Nacional francesa (Cámara Baja) que triplica las sanciones a las personas (okupas) que toman una vivienda desocupada. Las penas aumentaron de uno a tres años de cárcel y las multas de 15 000 a 45 000 euros.

Las imágenes muestran a los activistas climáticos bloqueando una calle en la capital de Francia mientras están sentados en el cruce de peatones con pancartas. Se observa también a la policía antidisturbios confrontando a los manifestantes, arrastrándolos fuera del camino de entrada para abrir paso a los vehículos.

“Nos interponernos en el camino de este gobierno que no respeta sus compromisos y hoy luchamos para establecer este plan de renovación térmica de los edificios de Francia. Son 12 millones de personas que pasan frío durante el invierno y que tienen que elegir entre calentar y comer”, manifestó uno de los activistas.

La manifestación de los activistas del grupo Dernière Rénovation sigue a varios otros mítines realizados en los últimos días, para llamar la atención del Estado sobre la emergencia habitacional.

El movimiento condena la ley antiokupas y la denuncia como una manera de “criminalizar a los pobres” ante la llegada del invierno en medio de la grave crisis energética.

El grupo denunció en Twitter que “dos tercios de los franceses tienen miedo de pasar frío este invierno, el doble que en 2021”, por lo que consideró que “el Gobierno [del presidente Emmanuel Macron] debe responder a estas preocupaciones en lugar de insistir en criminalizar a los pobres”.

El huracán energético sacudió a los países de la Unión Europa (UE) tras el inicio de la operación rusa en Ucrania en 24 de febrero y, en concreto, por las sanciones a la importación del gas ruso que han impuesto desde Occidente, en particular Europa, como un instrumento de presión. Una decisión, hasta el momento, con efecto adverso, puesto que Moscú inició el corte del flujo de gas desde junio, lo que les ha costado muy caro a los ciudadanos europeos.

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