• El primer ministro británico, David Cameron.
Publicada: lunes, 19 de octubre de 2015 18:51
Actualizada: martes, 20 de octubre de 2015 11:58

El premier británico ha anunciado una nueva estrategia para combatir el extremismo, que ha tenido un contundente rechazo de la comunidad musulmana, informa el diario The Globe and Mail.

"Subversivos, bien organizados y sofisticados en sus métodos, los extremistas del EIIL no solo amenazan nuestra seguridad, sino ponen en peligro todo lo que hemos construido juntos – nuestra exitosa democracia multirracial y multicredos", ha publicado este lunes el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, en su cuenta de Facebook.

Subversivos, bien organizados y sofisticados en sus métodos, los extremistas del EIIL no solo amenazan nuestra seguridad, sino ponen en peligro todo lo que hemos construido juntos – nuestra exitosa democracia multirracial y multicredos–", ha publicado el premier británico en su cuenta de Facebook

La nueva estrategia de la lucha contra el extremismo que ha sido anunciada por el Gobierno de Cameron desde hace meses está diseñada principalmente para contrarrestar la ideología promovida por los integrantes de grupos terroristas como el EIIL (Daesh, en árabe), Al-Qaeda, entre otros.

En el marco de esta estrategia, los grupos considerados extremistas serán prohibidos y los lugares en los que los radicales prosperan, incluyendo las mezquitas, serán cerrados y el regulador de las comunicaciones del Reino Unido (OFCOM, por sus siglas en inglés), contará con poderes más amplios para cesar los canales de televisión y radio que transmitan material extremista.

Una mezquita en El Reino Unido.

 

La nueva ley también permitirá a los padres que estén preocupados ante la posible intención de sus hijos de entre 16 y 17 años de edad de viajar para unirse al grupo terrorista EIIL, solicitar la retirada de sus pasaportes.

Asimismo, prohíbe que cualquier persona con una condena por delitos de terrorismo o actividades extremistas pueda trabajar con niños.

Esta ley está diseñada para afrontar cualquier grupo que propague odio, como las organizaciones de extrema derecha.

Por su parte, el Consejo Musulmán de Gran Bretaña (MCB, por sus siglas en inglés), que es la mayor organización islámica del país, ha indicado que mientras el terrorismo es una amenaza real, la estrategia del Gobierno británico se basa en un análisis pobre y corre el riesgo de alejarse de aquellos que necesitan apoyo.

"Ya sea en las mezquitas, centros de educación o las organizaciones benéficas, la estrategia será reforzar la percepción de que todos los aspectos de la vida musulmana deben someterse a una prueba de cumplimiento para demostrar nuestra lealtad a este país", ha declarado Shuja Shafi, secretario general del MCB.

El secretario general del Consejo Musulmán del Reino Unido, Shuja Shafi

 

No solo los grupos musulmanes se muestran contrarios a esta iniciativa, pues algunos legisladores del propio Partido Conservador (PC) de Cameron están inquietos por las medidas adoptadas.

David Anderson, el revisor independiente de la legislación antiterrorista británica, ha advertido de que las decisiones equivocadas pueden provocar reacciones en las comunidades musulmanas y empujar a la gente hacia el extremismo y el terrorismo.

En junio de 2015, David Cameron responsabilizó del terrorismo takfirí al conjunto de musulmanes y a distintas posturas críticas respecto al Occidente y a sus ideologías dominantes.

En mayo de 2015, el Reino Unido comenzó una ofensiva contra los musulmanes del país bajo el pretexto de luchar contra el grupo terrorista EIIL, como crear una serie de obstáculos para que los musulmanes no puedan obtener fácilmente la ciudadanía británica.

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