“Si Cameron se hubiera salido con la suya, podríamos estar ahora enfangados—más de lo que estamos— en una nueva guerra en Oriente Medio”, reza el duro texto publicado ayer martes en el diario londinense The Guardian por Ford.
“Si Cameron se hubiera salido con la suya, podríamos estar ahora enfangados —más de lo que estamos— en una nueva guerra en Oriente Medio”, reza el duro texto publicado ayer martes en el diario londinense The Guardian por Ford.
“Esto es tan lamentable”, añade el antiguo embajador, “como que la irreflexiva política de Cameron en Siria no puede sino haber echado leña al fuego” del extremismo takfirí entre la propia juventud británica, de la que han salido cientos de terroristas de los que asolan Siria desde 2011.
“Abogar por el derrocamiento del Gobierno secular de Siria, demonizarlo de forma totalmente desproporcionada —y recuérdese que se trata del mismo presidente Asad que tomaba té con la Reina en 2006— (…) ni es coherente ni tiene sentido”, escribe Ford.

El antiguo diplomático afirma que Cameron se sumó a los tambores de guerra contra Siria del presidente estadounidense, Barack Obama, y que incluso ordenó que se desplegaran en Chipre aviones de guerra listos para bombardear el país del este del mar Mediterráneo en 2013.
El pretexto era una sospechosa acusación contra fuerzas las gubernamentales sirias de haber usado armas químicas contra la población civil, horrendo crimen condenado por Damasco, que señalaron en él una provocación de las propias bandas terroristas apoyadas por las capitales occidentales, para conseguir que los Ejércitos de Estados Unidos y sus aliados entraran en guerra directa.

“Abogar por el derrocamiento del Gobierno secular de Siria, demonizarlo de forma totalmente desproporcionada —y recuérdese que se trata del mismo presidente Asad que tomaba té con la Reina en 2006— (…) ni es coherente ni tiene sentido”
El 30 de agosto de 2013, el Parlamento británico se pronunció en contra de las intenciones de Cameron de bombardear el Estado sirio. De no haber sido así, recalca Ford, los takfiríes “podrían controlar ahora Damasco”.
El antiguo embajador en Siria deplora en tono sarcástico que Cameron persistiera así en su belicismo pese a las catastróficas consecuencias de esta política en Libia, en Siria y en el propio Reino Unido, y reclama que se le exijan responsabilidades, en particular en las elecciones generales británicas del 7 de mayo.
Además de su etapa como embajador en Damasco, Ford, de 67 años, ha desempeñado labores diplomáticas en El Líbano, Arabia Saudí, Francia, Egipto y Baréin.
El Reino Unido es uno de los países que apoyan a los grupos takfiríes que se enfrentan a las fuerzas del Gobierno sirio.
Los extremistas de la banda terrorista takfirí mantienen bajo su control grandes porciones de territorio de Siria y de Irak, donde han estado cometiendo crímenes atroces y haciendo exhibiciones de salvajismo.
Se cree que al menos 500 británicos se han unido a las filas de los terroristas en Siria e Irak en los últimos dos años. Según las autoridades de Londres, 250 más han regresado al Reino Unido tras participar en las actividades terroristas de Daesh.
mla/ybm/msf
