• Un hombre reposta en una estación de Exxon en Washington D. C., 5 de marzo de 2026.
Publicada: sábado, 5 de septiembre de 2026 3:06

Los precios del diésel en EE.UU. alcanzan un máximo histórico ante las tensiones con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, clave para el comercio petrolero.

Por primera vez desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, el 28 de febrero, el precio medio del diésel en Estados Unidos alcanzó el viernes un récord de 5,85 dólares por galón.

El encarecimiento del diésel, ampliamente utilizado en el transporte por carretera, la agricultura y las actividades industriales, implica un aumento de los costes de transporte y producción, que posteriormente puede traducirse en mayores precios de los alimentos y generar efectos en cadena sobre la economía y el coste de vida. Algunas empresas ya han trasladado estos costes a los consumidores mediante recargos adicionales en pedidos realizados por internet y en el envío de paquetes.

También se espera que aumenten los precios de otros productos, como ropa, cosméticos y muebles, que son transportados mediante camiones, trenes y barcos propulsados por diésel.

Los expertos advierten de que las subidas de precios podrían intensificarse mientras el diésel se mantenga en niveles elevados. Los altos precios del combustible ya están incrementando los costes para sectores como el transporte, la construcción y la agricultura.

Esta situación supone además un desafío para los republicanos de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en un contexto en el que la gestión de la economía por parte del presidente Donald Trump y las repercusiones del conflicto con Irán se han convertido en cuestiones de creciente relevancia política.

 

Según una reciente encuesta del Centro de Investigación de Asuntos Públicos Associated Press-NORC, dos de cada tres adultos estadounidenses desaprueban la gestión de Trump de la economía.

El precio de la gasolina regular también ha aumentado, aunque a un ritmo inferior al del diésel. El promedio nacional se sitúa en 4,15 dólares por galón, frente a los 3,20 dólares registrados en estas mismas fechas del año pasado, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés). La organización señaló que el precio de la gasolina nunca había superado los cuatro dólares por galón durante el fin de semana del Día del Trabajo.

El valor del diésel representa aproximadamente un 56 % de aumento desde el 28 de febrero, cuando el promedio nacional rondaba los 3,76 dólares por galón, de acuerdo con los datos de la AAA.

El incremento se debe en gran medida al encarecimiento del crudo, principal materia prima tanto del diésel como de la gasolina, en medio de las interrupciones de las cadenas de suministro en Asia Occidental. El Brent, referencia internacional del petróleo, cotizaba el viernes por encima de los 95 dólares por barril, frente a los aproximadamente 70 dólares previos al conflicto.

En este contexto, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha advertido a los estadounidenses que llegarán a sentir nostalgia por los precios de entre cuatro y cinco dólares por galón.

Teherán ha restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz en el marco de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Sin embargo, ha permitido el paso de buques pertenecientes a países considerados neutrales, como China, mientras ha impedido el tránsito de embarcaciones vinculadas a los países agresores y sus partidarios.

Estados Unidos e Israel lanzaron otra ronda de ataques contra Irán el 28 de febrero, aproximadamente ocho meses después de llevar a cabo ataques contra el país. Por su parte, Irán respondió rápidamente con oleadas de misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en distintos puntos de la región.

Un alto el fuego entró en vigor el 7 de abril y, el 18 de junio, los presidentes de Irán y Estados Unidos firmaron, según el texto, un memorando de entendimiento (MdE) destinado a poner fin a la guerra e iniciar un proceso diplomático de 60 días para resolver sus diferencias. Sin embargo, la reanudación de los ataques estadounidenses ha vuelto a desencadenar una respuesta militar iraní.

zbg/rba