La popularidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continúa disminuyendo en medio de la guerra con Irán. Una nueva encuesta de la Universidad de Massachusetts Amherst y YouGov, realizada entre el 21 y el 26 de agosto a 1000 personas, muestra que el 32 % de los estadounidenses aprueba su gestión, mientras que el 64 % la desaprueba.
Según la encuesta, el 68 % de los participantes considera negativa la gestión de Trump de la guerra con Irán. Asimismo, el 54 % desaprueba las acciones militares estadounidenses en Irán.
Los resultados muestran también que el 55 % de los estadounidenses considera que la guerra fue un error. Además, una mayoría de los encuestados considera que el conflicto ha impuesto costos importantes a Estados Unidos, entre ellos un aumento de la inflación y una menor capacidad para responder a otros conflictos en el mundo. El 80 % afirma que la guerra ha provocado un aumento de los precios de la gasolina y los alimentos.
Los datos reflejan también un descenso de la aprobación de Trump dentro de su propio electorado. Desde abril de 2025, su aprobación entre los republicanos ha caído 14 puntos porcentuales, del 89 % al 75 %. Además, el 21 % de los votantes de Trump afirma tener ahora dudas sobre su voto de 2024 y el 16 % asegura que cambiaría su voto si tuviera la oportunidad.
La encuesta también muestra que el 57% de los estadounidenses considera que Trump ha tenido un desempeño peor de lo que esperaba al inicio de su segundo mandato. Los resultados generan dudas sobre cuánto tiempo podrá Trump mantener el apoyo público a la guerra y si la continuación de las acciones militares seguirá debilitando la confianza en su liderazgo.
La popularidad de Trump ha venido disminuyendo considerablemente desde su regreso a la Casa Blanca, mientras la guerra contra Irán y el aumento de los precios de la gasolina han generado una creciente presión política sobre el presidente y el Partido Republicano. Esta situación cobra especial importancia de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en las que los republicanos buscan mantener el control del Congreso.
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