Publicada: miércoles, 2 de septiembre de 2026 7:21
Actualizada: miércoles, 2 de septiembre de 2026 13:58

Estados Unidos convirtió en tragedia una celebración de boda en el sur de Irán, sumando otro caso a su negro historial de este tipo de ataques.

La Media Luna Roja iraní informó que cinco personas, entre ellas un niño, perdieron la vida y otras 68 resultaron heridas cuando la metralla de un ataque con misiles estadounidenses impactó en una casa donde se celebraba una boda en la ciudad de Kuhestak, distrito de Sirik, provincia  de Hormozgán, en el sur de Irán.

El ataque contra una boda en el sur de Irán no constituye un episodio aislado en la historia de las operaciones militares estadounidenses en Asia Occidental. En las últimas décadas, otras celebraciones nupciales han quedado en medio de ataques estadounidenses, dejando decenas de civiles muertos.

 

Uno de los casos más recordados ocurrió en Afganistán el 1 de julio de 2002 en la provincia de Uruzgan, cuando un avión estadounidense atacó una vivienda en la que se celebraba una boda. El propio Ejército estadounidense reconoció posteriormente que se había producido el ataque, aunque alegó que fue erróneo. Una investigación militar estadounidense contabilizó 34 muertos y 50 heridos, aunque las autoridades afganas y los habitantes de la zona ofrecieron cifras superiores.

En mayo de 2002, un avión estadounidense atacó una boda en la provincia afgana de Paktia, al confundir los disparos tradicionales con fuego enemigo. La agencia Afghan Islamic Press reportó al menos 100 muertos, aunque el Pentágono negó inicialmente el ataque a una boda y lo calificó de “erróneo”. El incidente se convirtió en uno de los primeros grandes escándalos por ataques a civiles en Afganistán.

Dos años después, el 19 de mayo de 2004, una celebración nupcial en Mukaradeeb, Irak, terminó también bajo fuego estadounidense. El ataque dejó alrededor de 42 civiles muertos, entre ellos mujeres y niños. Las autoridades militares estadounidenses negaron inicialmente que se tratara de una boda y sostuvieron que habían atacado un objetivo relacionado con insurgentes.

En Afganistán, otro de los episodios más graves ocurrió el 6 de julio de 2008, cuando un ataque aéreo estadounidense alcanzó a un grupo que acompañaba a una novia hacia su boda en la provincia de Nangarhar. Una investigación oficial afgana concluyó que 47 civiles murieron, entre ellos la novia y 39 mujeres y niños.

Un niño afgano herido tras un ataque aéreo estadounidense contra civiles que se dirigían a una boda en la provincia de Nangarhar, 6 de julio de 2008.

 

Meses después, el 3 de noviembre de 2008, otro ataque aéreo estadounidense en Wech Baghtu, provincia afgana de Kandahar, alcanzó una celebración de boda. Los informes cifraron en alrededor de 37 los civiles muertos, en su mayoría mujeres y niños, además de unos 27 heridos.

El 6 de junio de 2012, una operación de la OTAN en la provincia de Logar causó la muerte de 18 civiles que celebraban una boda. El general estadounidense John Allen viajó a la zona para disculparse y admitió que “nuestras armas mataron a esta gente”.

La lista llegó también a Yemen. El 12 de diciembre de 2013, un dron estadounidense lanzó cuatro misiles Hellfire contra un convoy que se dirigía a una boda cerca de Rada, en la provincia de Al Bayda. La investigación de Human Rights Watch (HRW) documentó el ataque y señaló que la operación causó la muerte de civiles que formaban parte del cortejo nupcial.

Un yemení muestra fotos de su sobrino y su primo, quienes murieron en un ataque con drones estadounidenses contra un convoy de civiles que participaron en una procesión nupcial en las afueras de Rada, Yemen, 12 de diciembre de 2013.

 

Estos episodios han generado durante años cuestionamientos sobre las operaciones estadounidenses y el riesgo que representan para la población civil.

Aunque Washington ha presentado en distintos casos los ataques como operaciones contra objetivos militares o grupos armados, investigaciones posteriores han establecido que entre las víctimas se encontraban personas que participaban en celebraciones de boda.

ncl/tmv