“El presidente de EE.UU., Donald Trump, busca lograr en Cuba un triunfo que le permita cambiar el régimen, algo que no ha conseguido en Irán” tras la reciente agresión con participación de Israel lanzada el 28 de febrero, destacó la cadena estadounidense CNN, en un artículo emitido el jueves.
También, advirtió que cualquier medida que conlleve una mayor intervención por parte de las ya sobrecargadas Fuerzas Armadas estadounidenses “implicaría altos riesgos políticos y militares”.
El informe calificó como “un giro sorprendente” la acusación del Gobierno estadounidense contra el expresidente cubano, Raúl Castro, en un enfrentamiento que EE.UU. mantiene desde hace casi 70 años con la isla.
El miércoles, el Departamento de Guerra de EE.UU. (el Pentágono) anunció que había desplazado un portaviones de la clase Nimitz que incluye su ala aérea compuesta por aviones F/A-18E Super Hornets, EA-18G Growlers y C-2A Greyhounds; los destructores USS Gridley y el USNS Patuxent, y un buque cisterna de reabastecimiento en alta mar de la clase Henry J. Kaiser.
El despliegue militar estadounidense en el Caribe que parece constituir un aviso a La Habana, se realiza justo el mismo día en que Washington inculpara al exmandatario cubano Raúl Castro, de 94 años, de presuntamente haber causado la muerte de cuatro estadounidenses en 1996 durante el derribo de dos aeronaves.
Cuba rechazó enérgicamente la acusación de EE.UU., calificándola de un intento de justificar una intervención militar estadounidense en el país. “Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba”, afirmó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
La Habana, que acusa a Estados Unidos de aplicar una política ”genocida“ contra la isla, ha dicho estar totalmente preparada para defenderse ante cualquier aventurismo, y advertido que una agresión estadounidense causaría un “baño de sangre” en ambas bandas.
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