“Reafirmamos una vez más nuestra total solidaridad con Cuba y condenamos enérgicamente cualquier intento de intervención abierta en los asuntos internos de un país independiente, así como el uso de medidas restrictivas unilaterales ilegales, la intimidación, las amenazas y la extorsión”, ha destacado este jueves la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, durante su conferencia de prensa semanal.
La diplomática ha agregado que Rusia continuará brindando el apoyo más activo al “hermano pueblo cubano” durante este período sumamente difícil y que La Habana ha sido informada sobre los términos y demás aspectos clave de dicha asistencia.
En otra parte de sus declaraciones, la vocera de la Cancillería rusa ha denunciado que bloqueo de EE.UU. contra Cuba es “cínica encarnación de la doctrina Monroe resucitada”.
Las declaraciones de la funcionaria rusa se produjeron después de que Washington inculpara al exmandatario cubano Raúl Castro, de 94 años, de presuntamente causar la muerte de cuatro estadounidenses en 1996, durante el derribo de dos aeronaves.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, rechazó la acusación de un tribunal estadounidense contra Castro y otras cinco personas.
“Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba, afirmó Díaz-Canel.
El 24 de febrero de 1996, Cuba actuó en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones de su espacio aéreo por connotados terroristas, de lo cual la administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de ocasiones, pero hizo caso omiso de las advertencias y permitió las violaciones.
La isla ha rechazado enérgicamente la acusación de EE.UU., calificándola de un intento de justificar una intervención militar estadounidense en el país. “Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba”, afirmó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
El presidente estadounidense, Donald Trump lleva semanas amenazando con “apoderarse de Cuba”. El miércoles, afirmó que estaba “liberando” al país, culpando al Gobierno de la isla por la crisis energética que atraviesa sin mencionar el papel del bloqueo inhumano impuesto por su propia Administración.
Sin embargo, La Habana, que acusa a Estados Unidos de aplicar una política ”genocida“ contra la isla, ha dicho estar totalmente preparada para defenderse ante cualquier aventurismo, y advertido que una agresión estadounidense causaría un “baño de sangre” en ambas bandas.
ght/hnb
