“De regreso de Irán, haremos que uno de nuestros grandes [...] tal vez el portaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo; haremos que llegue hasta allí, se detenga a unas 100 yardas de la costa, y ellos dirán: ʻMuchas gracias, nos rendimosʼ”, dijo el republicano.
Trump afirmó además que Estados Unidos “se hará con el control de Cuba casi de inmediato”.
El republicano ya había amenazado en varias ocasiones con tomar la isla por la fuerza. En medio de su ofensiva no provocada contra Irán, lanzada de manera conjunta con Israel a finales de febrero, el mandatario estadounidense sugirió la posibilidad de abrir otro frente de conflicto en el Caribe.
La retórica belicista de Trump contra la Isla —que contradice sus promesas electorales de rechazar guerras— enfrenta muchas críticas a nivel nacional e internacional.
Sin embargo, la Administración Trump, ignorando las críticas, anunció el viernes nuevas sanciones contra el país caribeño, bajo la llamada estrategia de “América Primero”, acusando a La Habana de aliarse con “actores hostiles” para EE.UU.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reaccionó en redes sociales afirmando que las sanciones “refuerzan el brutal bloqueo genocida” que sufre la isla. A su juicio, la orden ejecutiva evidencia la “pobreza moral” de Trump y su “desprecio” por el pueblo estadounidense y la comunidad internacional.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó como “ilegales y abusivas” las nuevas sanciones de EE.UU.
Seis millones de cubanos se han alistado para defender el país ante amenazas de EEUU
Afirmó además que Washington tomó esa medida por su furia a “la firma de seis millones de cubanas y cubanos [81 % de la población mayor de 16 años] en defensa de la Patria amenazada militarmente, en denuncia del bloqueo recrudecido y del cerco energético”.
Sin embargo, Rodríguez hizo hincapié en que los cubanos no se verán amedrentados por las medidas coercitivas y se defenderán “con las armas”.
Las nuevas sanciones son una extensión de las que el mandatario estadounidense anunció a finales de enero, cuando impuso un bloqueo petrolero a Cuba, y amenazó con imponer aranceles adicionales a los países que directa o indirectamente suministren combustible a Cuba.
Durante más de seis décadas, Cuba ha sido objeto de sanciones estadounidenses inhumanas, en flagrante violación de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional.
Tras el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y la toma del control del petróleo de este país, Trump ha hablado de tomar medidas contra Cuba. Ha sugerido que La Habana debería llegar a un acuerdo con Washington, para ello ha aumentado la presión sobre la isla, dejándola sin combustible.
Los líderes cubanos han rechazado por completo las amenazas, y el presidente Díaz-Canel ha repudiado cualquier rendición ante Washington. “No hay rendición ni capitulación posible, ni ningún tipo de entendimiento basado en la coerción o la intimidación”, aseveró.
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