• Política estadounidense, comprada por intereses sionistas
Publicada: jueves, 4 de enero de 2024 15:47
Actualizada: jueves, 4 de enero de 2024 17:06

El genocidio del pueblo palestino a manos de la entidad sionista revela a los cómplices de estas atrocidades.

Dichos actores son generalmente políticos comprados por el capital e influencias sionistas. Dinero sucio y manchado de sangre. Tal es la escena que estos activistas recrean ante las oficinas del Comité de Asuntos Públicos Israelíes-Estadounidenses o AIPAC por sus siglas en inglés.         

Desde 1963, AIPAC se ha dedicado a forzar la agenda sionista en las más altas esferas del poder, a través de una versión legalizada de corrupción y tráfico de influencias. Sin embargo, este organismo es solo la punta del iceberg. Desde el siglo XIX, diversas agrupaciones e individuos se han infiltrado en los estamentos de la economía, sociedad, cultura y política norteamericana con el fin de promover sus ideologías extremistas.   

Lo que en otros países se puede interpretar como la práctica generalizada de la corrupción y el soborno —incluso con penas de cárcel— acá en Estados Unidos, se ha convertido en una práctica absolutamente legalizada. Y es que los comités de acción política del lobby sionista ejercen una influencia siniestra sobre la política de turno del país.

En este sentido, otras activistas apuntan al lobby sionista no solo como un agente de influencia política, pero también mediática y cultural, en la medida en que se distorsiona la narrativa de las atrocidades del régimen de Tel Aviv.

Marcelo Ali Sánchez, Washington.

kmd/hnb