• La sede de la empresa china Sunway Microelectronics en Shenzhen, una de las 7 compañías sancionadas por el Departamento de Comercio de EE.UU.
Publicada: jueves, 8 de abril de 2021 17:53

EE.UU. sanciona a otras 7 empresas chinas, so pretexto de realizar actividades contrarias a la seguridad nacional e intereses del país norteamericano.

El Departamento de Comercio de EE.UU. ha informado, mediante un comunicado emitido este jueves, que las compañías sobre las que pesan sus sanciones presuntamente estarían “involucradas en la construcción de supercomputadoras utilizadas por actores militares de China”.

En la nota, suscrita por la secretaria de Comercio, Gina M. Raimondo, se precisa que los centros nacionales de supercomputación de Jinan, Shenzhen, Wuxi y Zhengzhou figuran en la lista negra de la Oficina de Industria y Seguridad (BIS, por su sigla en inglés) del órgano estadounidense, al igual que las empresas Sunway Microelectronics, Tianjin Phytium Information Technology y el Centro de Diseño de Circuitos Integrados de Alto Rendimiento de Shanghái.

“Las capacidades de supercomputación son vitales para el desarrollo de muchas, quizás casi todas, las armas modernas y los sistemas de seguridad nacional, como las armas nucleares y las armas hipersónicas”, aclara el texto.

Las medidas punitivas de EE.UU. contra las siete empresas chinas se establecen, bajo la excusa de realizar actividades que son “contrarias a la seguridad nacional o los intereses de la política exterior de Estados Unidos”.

 

Las nuevas incorporaciones a esta lista negra siguen a una acción similar de mayo de 2020, cuando el Departamento de Comercio agregó a 33 empresas chinas, a las cuales acusaba de violar los derechos humanos y realizar actividades con armas de destrucción masiva.

La escalada de tensiones ha ido acrecentándose entre Estados Unidos y China, a medida que la Casa Blanca ha ido cuestionando temas que incluyen el comercio, la ciberseguridad, la tecnología, la nueva ley de seguridad nacional de Hong Kong y las disputas territoriales en el mar de la China Meridional.

Dado el cambio producido en la Administración estadounidense en enero de 2021, se esperaba que Washington tomara una postura menos beligerante que el anterior equipo instalado en la Casa Blanca y, en cambio, que fuera más consecuente y constructivo a la hora de mejorar sus relaciones con Pekín.

Una coyuntura que a tenor de estas medidas sancionatorias y unas cuantas más acciones similares, en este caso de ámbito militar y político adoptados recientemnte, pone en evidencia que el actual presidente de EE.UU., Joe Biden, va a seguir en la misma línea de hostigamiento que promovió su predecesor, Donald Trump.

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