• El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, en una comisión económica de la ONU en Adís Abeba, 19 de febrero de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 24 de febrero de 2020 8:53
Actualizada: lunes, 24 de febrero de 2020 10:31

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, demanda a Irak que proteja a las tropas norteamericanas a pesar de que su Parlamento ha decidido expulsarlas.

En una llamada telefónica al nuevo primer ministro iraquí, Muhamad Tawfiq Alawi, Pompeo le recordó el domingo “la obligación de Irak de proteger a los diplomáticos, las fuerzas y las instalaciones de EE.UU. y de la coalición” que lidera en la lucha contra el EIIL (Daesh, en árabe).

En un comunicado, la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Morgan Ortagus, informó que Pompeo también le había dicho a Alawi que Washington respalda un Irak “fuerte, soberano y próspero”.

No obstante, a principios de este enero EE.UU. violó abiertamente la soberanía de Irak al perpetrar una operación terrorista en Bagdad, capital iraquí, que acabó con la vida del teniente general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, del subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) y de otros compañeros que viajaban en el convoy.

Solo dos días después del ataque, es decir, el 5 de enero, el Parlamento de Irak aprobó una resolución pidiendo a Bagdad cancelar la solicitud de asistencia de EE.UU. y poner fin a la presencia de sus fuerzas.

 

En respuesta al atentado de EE.UU., la División Aeroespacial del CGRI lanzó el 8 de enero un ataque aéreo con misiles tierra-tierra contra la base Ain Al-Asad, en la provincia occidental iraquí de Al-Anbar, ocupada por las tropas norteamericanas desde la invasión de Irak en 2003, y contra otra en Erbil, capital de la región del Kurdistán iraquí, provocando importantes lesiones cerebrales entre los uniformados norteamericanos, una embarazosa situación que el presidente de EE.UU., Donald Trump, se niega a reconocer.

Por otro lado, en su conversación telefónica con Alawi, Pompeo hizo hincapié en que el nuevo Gobierno de Irak debe poner fin “al asesinato de manifestantes” y abordar sus demandas.

Ese pedido de Pompeo también muestra el doble rasero de EE.UU. ya que varios analistas aseguran que EE.UU. interviene en las protestas pacíficas en Irak —iniciadas en octubre del 2019— para crear caos y violencia y así justificar su permanencia en Irak, “mantener el dominio económico y político de un Irak destrozado y hacerse con el control del petróleo”.

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