“Fue un ataque a la soberanía iraquí en contra de un funcionario de otro Estado, como fue Soleimani, pero también en contra de un Eje de la Resistencia que llevaba adelante una acción importante en la lucha en contra de todos los ejes terroristas que estaban haciendo vida en la zona, que, en muchas veces, ha apoyado en los últimos años las políticas de Estados Unidos, no solamente dentro de Irak, sino en toda la región”, ha indicado la analista internacional Laila Tajeldine en una entrevista concedida a la cadena HispanTV.
La madrugada del viernes el comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y sus compañeros cayeron mártires en un ataque aéreo lanzado por EE.UU. contra los vehículos en los que viajaban cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad (capital iraquí).
Es justamente ese rol antiterrorista el que, según varios analistas, llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a ordenar el ataque que acabó con la vida del teniente general Soleimani, ante lo cual el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, ha prometido cobrarse una “dura venganza”.
Fuente: HispanTV Noticias
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