El viceministro de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales de Irán, Kazem Qaribabadi, ha declarado en la red social X que Emiratos Árabes Unidos (EAU) debe rendir cuentas por su papel en el apoyo a la guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, tras la publicación de documentos estadounidenses que, según Teherán, reconocen la cooperación militar de Abu Dabi contra Irán.
Las declaraciones de Qaribabadi se producen después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunciara la flexibilización de los controles de exportación para EAU, eliminando restricciones a la venta de chips avanzados de inteligencia artificial y material militar al país del Golfo Pérsico en reconocimiento a su apoyo a los objetivos de seguridad nacional de Washington, incluida la guerra contra Irán.
“En un nuevo documento, el Departamento de Comercio de Estados Unidos ha anunciado la facilitación de las normas de control de exportaciones y la mejora del estatus exportador de EAU a cambio de su apoyo a la agresión militar contra Irán”, ha escrito.
“Esta confesión oficial de Washington y el escandaloso documento sobre Abu Dabi implican una responsabilidad internacional directa y consecuencias jurídicas. EAU debe rendir cuentas”, ha añadido el vicecanciller iraní.
El Departamento de Comercio estadounidense ha informado de que elevará el estatus de EAU dentro de sus normas de exportación, retirándolo de dos grupos de países restringidos y permitiendo la exportación sin licencia de determinados artículos militares controlados, satélites, naves espaciales y bienes de uso dual destinados a sectores como la producción de petróleo y gas, la desalinización y la energía nuclear civil.
Según el Departamento de Comercio, esta modificación está justificada por “la asociación militar vigente entre Estados Unidos y EAU” y por el compromiso de Abu Dabi de impedir la transferencia o el uso indebido de tecnología estadounidense sensible.
Por otra parte, un reciente informe de The Wall Street Journal reveló que EAU habría desempeñado un papel mucho más amplio del conocido hasta entonces en dicha agresión, realizando decenas de ataques aéreos contra territorio iraní desde los primeros días del conflicto.
Según el informe, las fuerzas emiratíes llevaron a cabo ataques contra objetivos iraníes al inicio de la guerra y continuaron las acciones incluso después del anuncio de un alto el fuego en abril. Estas operaciones habrían sido coordinadas por Washington y Tel Aviv, con apoyo de inteligencia de ambas partes.
Además, funcionarios israelíes informaron semanas atrás de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, realizó una visita secreta a EAU durante la guerra, donde se reunió con el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan.
Asimismo, según varios informes, el régimen israelí desplegó una batería del sistema Cúpula de Hierro y personal encargado de operarla en EAU durante el conflicto.
David Barnea, jefe del servicio de inteligencia israelí (Mossad), visitó los Emiratos al menos en dos ocasiones durante la guerra para coordinar actividades.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, en la que fueron asesinados el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos mandos militares y cientos de civiles.
Durante los 40 días de guerra, hasta el 8 de abril, cuando se declaró un alto el fuego, EE.UU. y el régimen israelí llevaron a cabo ataques contra Irán, utilizando extensamente infraestructuras militares y logísticas en países de la región, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait, Arabia Saudí y Jordania.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo al menos 100 operaciones con misiles y drones contra objetivos en territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en países de la región utilizados durante el conflicto.
mnj/rba
