• El jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Abdolrahim Musavi. (Foto: X)
Publicada: domingo, 4 de enero de 2026 19:44

Un alto mando castrense iraní ha afirmado que Estados Unidos y el régimen sionista intentan generar caos en Irán tras su derrota en la guerra de 12 días de junio.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Abdolrahim Musavi, se ha reunido con altos mandos y responsables del Comando Disciplinario de la República Islámica (Faraja, por sus siglas en persa), y ha agradecido los esfuerzos integrales de la institución para garantizar la seguridad nacional.

Durante su intervención, Musavi ha afirmado que “Estados Unidos y el régimen sionista, tras fracasar en su agresión durante la guerra impuesta de 12 días, diseñaron un plan para generar inseguridad y disturbios internos, utilizando herramientas de guerra blanda y presión económica con el objetivo de compensar su derrota”.

“Cuando un grupo de comerciantes y sectores de la población protestó por su derecho legítimo a estabilizar el tipo de cambio y mejorar sus negocios, Estados Unidos y el régimen sionista apresuradamente y con entusiasmo enviaron a sus agentes entrenados al campo, intentando mediante operaciones psicológicas y guerra cognitiva aprovechar la manifestación para alterar la seguridad y la tranquilidad del pueblo y generar disturbios”, ha denunciado.

En este sentido, el alto mando militar ha destacado que, afortunadamente, el pueblo consciente, perspicaz, que conoce a sus enemigos, rápidamente se separó de los agitadores y de quienes buscaban el caos.

 

“Con la ayuda del pueblo, Faraja pondrá a los alborotadores en su lugar. La arraigada nación iraní, basada en su identidad islámica iraní y su espíritu pacífico y antienemigo, jamás cederá ante los alborotadores ni los engañados. Con su comportamiento revolucionario, los iraníes castigarán duramente a quienes no se dirijan a esta nación con educación”, ha concluido el general persa.

Las manifestaciones comenzaron la semana pasada, cuando comerciantes de Teherán suspendieron de forma temporal sus actividades en señal de protesta por el pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense.

En este contexto, las autoridades iraníes admitieron las dificultades económicas que afectan al pueblo y reiteraron que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, al tiempo que alertaron sobre la actuación de actores externos que, según indicaron, intentan instrumentalizar la situación para provocar episodios de violencia.

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