• Soldados y periodistas estadounidenses entre los escombros de la base aérea Ain Al-Asad en Irak, 17 de enero de 2020. (Foto: Military Times)
Publicada: jueves, 20 de febrero de 2020 16:16

La respuesta misilística de Irán a la acción terrorista de EE.UU. fue limitada pero estratégica por el impacto mundial que tenía, indica el Cuerpo de Guardianes.

El comandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de división Hosein Salami, en una entrevista con la cadena de televisión libanesa Al-Mayadeen publicada este jueves, ha dejado claro que el país persa tenía que atacar a EE.UU. para trasmitirle el mensaje de que tiene que cambiar todos sus cálculos respecto a Irán.

“Los estadounidenses suelen creer que si atacan un país no recibirán respuesta. Esta suposición los hizo calcular erróneamente contra Irán. Si bien, ellos siempre pagan por sus errores en sus cálculos estratégicos, lo que significa que generalmente cometen errores acerca de las naciones, y en cuanto a Irán también lo cometieron”, ha comentado.

Tras haber afirmado que simultáneamente con el ataque a la base Ain Al-Asad en Irak, cientos de misiles iraníes estaban listos para disparar contra otras bases y otros lugares estadounidenses, el militar de alto rango persa ha subrayado que la respuesta que dio Irán a EE.UU. por asesinar a su destacado estratega militar el teniente general Qasem Soleimani fue limitada pero estratégica: “Desde el punto de vista táctico, cuando una acción tiene un impacto mundial es una acción estratégica”, ha explicado.

 

Al respecto, el general Salami ha hecho hincapié en que esto “fue el inicio de la respuesta estratégica” de Irán ya que no hay ningún blanco estadounidense que tenga el mismo valor y peso que tenía el general Soleimani, incluso el propio presidente de EE.UU., Donald Trump, y todas las autoridades norteamericanas.

Entonces, ha proseguido, las respuestas serán continuadas pero en diferentes formas. El comandante en jefe del CGRI ha recalcado que la principal respuesta será cuando se materialicen los objetivos de Soleimani: la decadencia del régimen de Israel en la zona por ser el epicentro de la maldad, y el fin de la presencia de EE.UU. en la región de Asia Occidental y el fracaso completo de sus políticas.

“El general Soleimani fue el arquitecto de las derrotas y los fracasos de EE.UU. en la zona. (…) Él había evitado la coherencia entre las políticas de EE.UU. y sus gastos militares y las operaciones que tenía planeadas”, ha apostillado.

 

Salami ha enfatizado que las políticas de EE.UU. arriesgan la seguridad del pueblo de la región, la dignidad de la comunidad musulmana y su avance.

Estados Unidos asesinó la madrugada del 3 de enero al teniente general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del CGRI de Irán, junto al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y sus compañeros en Bagdad (capital iraquí).  

El 8 de enero, Irán llevó a cabo un ataque con misiles contra la base militar Ain Al-Asad, en el oeste de Irak, en represalia por el ataque selectivo de Washington, ordenado por Trump.

EE.UU. ya había puesto en alerta máxima sus sistemas de defensa antiaérea, aun así, no logró interceptar ni derribar ninguno de los misiles iraníes.

Hasta ahora, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) ha afirmado que 109 soldados fueron diagnosticados con una lesión cerebral traumática debido al ataque.

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