Rohani se ha referido a nueva ola de iranofobia generada por ciertos países regionales y ha enfatizado que al país persa nunca se le ha ocurrido durante la historia agredir a otras naciones y jamás contemplará hacerlo, aunque ha tenido la oportunidad.
“Según muestra la historia, Irán nunca ha usurpado un territorio (como el régimen de Israel), nunca ha bombardeado un país en la vecindad (como Arabia Saudí), nunca ha presionado a diario ni ha desplazado a la gente de su patria (como Bahréin), sino ha albergado a los refugiados”, ha indicado el presidente.
Por lo tanto, “nosotros no fortalecemos el poderío militar para atacar un país. Nuestro poderío defensivo es exclusivamente disuasorio o si es necesario, para defender a nuestro país”, ha recalcado.
Nosotros (Irán) no fortalecemos el poderío militar para atacar un país. Nuestro poderío defensivo es exclusivamente disuasorio o si es necesario, para defender a nuestro país”, ha recalcado, el presidente iraní, Hasan Rohani.
Las armas iraníes son para mantener y fortalecer la paz y la seguridad en la región, razón por la cual, “nadie debe estar preocupado por las armas, los misiles” o en general por un Irán poderoso.
En los recientes años, Irán ha logrado considerables avances en el sector de la defensa, pese a las sanciones impuestas en su contra. De hecho, ha conseguido la autosuficiencia en la producción de equipos y sistemas militares esenciales para su sistema defensivo.
Rohani ha matizado que los responsables de las masacres, guerras y caos en la región y los que han protagonizado matanza de Sabra y Chatila en El Líbano, ya deben callarse y no hablar de Irán como una amenaza.
Los palestinos aseguran que durante la masacre del 16 de septiembre de 1982, las milicias falangistas antipalestinas junto a israelíes asesinaron a unas 3500 personas, la mayoría palestinas, pero también libanesas que vivían en los campos de refugiados de Sabra y Chatila.
ask/ktg/msf
