La crisis de carburantes en Cuba ya cumple dos semanas. En algunas ciudades, sobre todo en la capital, La Habana, se ven largas filas a la espera del preciado combustible. La situación ha afectado tanto al transporte público como privado.
Para el presidente del país, Miguel Díaz-Canel, el déficit de gasolina y carburantes está dado porque varios de los países que tienen contrato con la isla están atravesando situaciones energéticas complejas y no han podido cumplir con los compromisos contraídos. Agregó que la situación no tiene nada que ver con ineficiencias gubernamentales o problemáticas en las instituciones energéticas.
Sobre la escasez de diesel, Díaz-Canel explicó que el suministro se había retrasado por la avería de un barco en la ciudad de Santiago, en el sureste del país, que impidió descargar el combustible, mientras que gran parte de los suministros disponibles alimentaban la generación eléctrica.
Cuba, que encara duras sanciones y un bloqueo de más de seis décadas de Estados Unidos, sufre de manera frecuente desabastecimiento de combustible.
Las autoridades cubanas han asegurado en reiteradas ocasiones que Estados Unidos con sus restricciones busca provocar escasez económica y energética en la isla para instigar a la subversión contra el sistema gobernante, al tiempo que han advertido que las medidas coercitivas unilaterales ponen en riesgo al pueblo cubano y castigan principalmente a la población civil.
Venezuela y Rusia, principales aliados de la isla y también bajo sanciones de Washington, son los mayores suministradores de crudo del país caribeño.
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