• Cohete Proton-M despega del cosmódromo de Baikonur, Kazajstán, con el orbitador ExoMars, 14 de marzo de 2016.
Publicada: lunes, 14 de marzo de 2016 23:32

La misión ExoMars 2016, de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la rusa Roscosmos, ha partido con éxito de la Tierra este lunes, 14 de marzo, hacia el planeta Marte.

El cohete ruso Protón, que ha despegado a las 09H31 GMT desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán, transporta una sonda capaz de detectar gases a nivel de vestigios llamada TGO (Trace Gaz Orbiter), según informa la ESA en su cuenta de Twitter.

El cohete lleva además un módulo de prueba de aterrizaje, bautizado Schiaparelli, nombre del astrónomo italiano del siglo XIX Giovanni Schiaparelli, célebre por haber observado los llamados "canales" de Marte.

La ExoMars ha abandonado este mismo lunes por la noche su órbita alrededor de la Tierra y, tras separarse con éxito de su propulsor hacia las 20H13 GMT, ha puesto rumbo al planeta rojo, agega la ESA.

A las 21H29 GMT, la sonda ha enviado "señales de confirmación de que el lanzamiento había salido bien y que el vehículo estaba en buen estado".

Si todo va bien, tras un viaje de siete meses en el que recorrerá 496 millones de kilómetros, el módulo de aterrizaje se separará de la sonda el 16 de octubre para posarse sobre el planeta rojo tres días después.

El módulo Schiaparelli pesa 600 kilos y tiene las dimensiones de un coche pequeño. Ante la ausencia de paneles solares, su vida útil será de entre dos y cuatro días. Está equipado con una estación meteorológica básica.

Una vez lanzado el módulo de aterrizaje, la sonda TGO entrará en una órbita elíptica e irá disminuyendo su velocidad para ubicarse en una órbita circular a 400 km de altitud sobre Marte.

Hacia fines de 2017 comenzará su tarea científica. Equipada con instrumentos europeos y rusos, la sonda TGO buscará vestigios de gases en la atmósfera del planeta, especialmente aquellos con base de carbono, como el metano.

Ese gas interesa particularmente a los científicos porque en la Tierra aparece en el 90 % de los orígenes biológicos. Además, su vida tiene una duración limitada. En consecuencia, su eventual detección por la TGO podría ser un índice posible de la presencia actual de una vida a nivel de microorganismos en Marte.

La misión Exomars 2016, que inicialmente se contempló en colaboración con Estados Unidos, fue finalmente realizada junto a Rusia tras la defección de la NASA en 2011 por razones presupuestarias.

Esta es la segunda vez que Europa pone rumbo a Marte. En 2003 lanzó con éxito la Mars Express, que cumplió con su misión científica.

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