Chile expresa su satisfacción por el acuerdo alcanzado en Lausana entre el G5+1 e Irán, que permitirá dar garantías a la comunidad internacional acerca de la naturaleza pacífica del programa nuclear iraní, y al mismo tiempo levantar las sanciones económicas y financieras contra dicho país, sin tener que renunciar a los beneficios derivados de los usos pacíficos de la tecnología nuclear.
El Gobierno de Chile “expresa su satisfacción por el acuerdo alcanzado en Lausana entre el Grupo E3+3 (EE.UU., Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania) y la República Islámica de Irán, que permitirá dar garantías a la comunidad internacional acerca de la naturaleza pacífica del programa nuclear iraní, y al mismo tiempo levantar las sanciones económicas y financieras contra dicho país, sin tener que renunciar a los beneficios derivados de los usos pacíficos de la tecnología nuclear”, señala la Cancillería chilena en un comunicado.
Chile, agrega la nota, reconoce el derecho inalienable de todos los Estados Parte del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) de desarrollar los usos de la energía nuclear con fines exclusivamente pacíficos.
Asimismo, “espera que la implementación de este acuerdo contribuya a generar las condiciones de confianza, estabilidad y paz en una región que es clave para la seguridad internacional”.
Chile espera que la implementación de este acuerdo contribuya a generar las condiciones de confianza, estabilidad y paz en una región que es clave para la seguridad internacional.
A continuación “agradece y alienta” a las contrapartes de las conversaciones nucleares (Teherán y el Sexteto) y a la comunidad internacional en general a participar de manera constructiva en la próxima Conferencia de Examen del TNP, a celebrarse a partir del 27 de abril en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, “con el fin de llegar a un documento final que permita dar continuidad al Plan de Acción emitido por dicha Conferencia en 2010 y avanzar así hacia un mundo libre del flagelo de las armas nucleares", concluye la declaración.
Al respecto cabe recordar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó en diciembre de 2013 una resolución basada en la iniciativa del presidente iraní, Hasan Rohani, llamada 'El Mundo Contra la Violencia y el Extremismo' (WAVE, por sus siglas en inglés) presentada dos meses antes en la 68ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York (EE.UU.).

Irán y el Grupo 5+1 eligieron el pasado mes de noviembre, el día 31 de marzo como fecha límite para un principio de acuerdo político; tras este vendría un documento final, con plazo hasta el 30 de junio, que estipule los aspectos técnicos del acuerdo.

Tras maratónicas sesiones en la ciudad suiza de Lausana y con dos días de haber superado su plazo, el pasado día 2 de abril las partes comunicaron haber logrado los principios de un acuerdo que despejaría las preocupaciones sobre el programa de energía nuclear iraní y reconocería el derecho del país persa a poseer y usar tecnología nuclear con fines pacíficos.

Nada más anunciado este principio de acuerdo varios países del mundo han expresado su apoyo al entendimiento Irán-G5+1, uno de ellos fue México.
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