• El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) saluda a sus simpatizantes en Sao Paulo, Brasil, 9 de noviembre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 28 de noviembre de 2019 2:52
Actualizada: jueves, 28 de noviembre de 2019 5:46

Corte de Brasil rechaza la apelación presentada por el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por los delitos de “corrupción y lavado de dinero”.

La Justicia brasileña aumentó hasta 17 años y un mes de prisión la pena contra Lula da Silva en una segunda condena por corrupción y blanqueo de capitales.

El voto del tribunal de segunda instancia supone un nuevo golpe judicial para el exmandatario brasileño (2003-2010), quien fue puesto en libertad el pasado 8 de noviembre tras pasar 580 días en prisión.

Los tres jueces del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF4) votaron a favor de aumentar la pena de 12 años y 11 meses por la que fue condenado en febrero, en primera instancia.

Los miembros de la sala octava del TRF4 concluyeron que Lula da Silva se benefició en la concesión de obras, por una cuantía de cerca de un millón de reales (unos 236 000 dólares), en el apartamento en Atibaia, situado en el estado de Sao Paulo, a cambio de contratos con la petrolera estatal Petrobras Aldemir Bendine.

No hay ninguna prueba, nada que pueda demostrar que Lula, en el ejercicio de su cargo, haya pedido o recibido cualquier privilegio cuando era presidente del país”, aseveró Cristiano Zanín, uno de los abogados del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

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Antes de abordar las consideraciones sobre la sentencia del exmandatario, los tres magistrados declinaron las exigencias formuladas por la defensa de anular la condena en base a una reciente decisión de la Corte Suprema.

Por el momento, pese a este último dictamen, Lula da Silva no ingresaría en prisión, aunque no hay que descartar que más adelante se dé esta posibilidad.

La defensa de Lula da Silva ha reiterado en varias oportunidades que no existe ningún tipo prueba que pueda demostrar las acusaciones en su contra, por lo que reiteraron la petición de eliminar la condena previa.

“No hay ninguna prueba, nada que pueda demostrar que Lula, en el ejercicio de su cargo, haya pedido o recibido cualquier privilegio cuando era presidente del país”, aseveró Cristiano Zanín, uno de sus abogados.

El expresidente brasileño ha declarado en reiteradas ocasiones ser víctima de una “masacre” mediática. Además, su defensa ha asegurado que su cliente sufre una persecución judicial para impedir su vuelta a la política en Brasil.

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