• Policía boliviana reprime fuertemente una protesta en Cochabamba
Publicada: domingo, 5 de julio de 2020 9:53

La Policía de Bolivia reprimió el sábado a los manifestantes que protestaban en las afueras de la ciudad central de Cochabamba contra un vertedero en la zona.

Los agentes utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que impedían la llegada de unos veinte vehículos basureros a la zona de K’ara K’ara. Los vecinos afirman que el vertedero municipal instalado en la región se ha convertido en un foco de infección en medio de la pandemia de la COVID-19.

Los manifestantes, que iniciaron las protestas desde junio, también exigían la construcción de sistemas domiciliarios de agua potable y la flexibilización de la cuarentena impuesta por el gobierno de facto de la presidenta Jeanine Áñez para frenar la pandemia.

El gobierno de facto acusa a los manifestantes de ser organizados por el Movimiento Al Socialismo (MAS), partido del depuesto presidente Evo Morales. El ministro del Gobierno, Arturo Murillo, amenazó con usar la fuerza contra los manifestantes, a quienes calificó de grupos delincuenciales. Las acusaciones del gobierno han sido rechazadas tajantemente por los ciudadanos; afirman que solo piden una vida mejor.

 

La Defensoría del Pueblo criticó a las autoridades por incumplir sus compromisos con los vecinos. Afirmó que “las acciones de persecución penal en contra de los movilizados, incluso de adolescentes, está exacerbando la ya delicada situación”.

Varias personas han sido detenidas durante las protestas. A pedido del gobierno de facto, la justicia activó procesos contra al menos cinco dirigentes que están preventivamente en la cárcel.

Cochabamba es una de las ciudades más afectadas de Bolivia por la propagación del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19. Debido al creciente número de decesos se han excavado fosas comunes para enterrar a los fallecidos en esta ciudad boliviana.

Además, los ciudadanos denuncian que la cuarentena total impuesta por el Gobierno interino no sólo no ha podido reducir el número de los afectados por el virus letal, sino ha aumentado la pobreza en el país sudamericano.

Tras la dimisión forzosa el pasado 10 de noviembre del exmandatario boliviano Evo Morales, la senadora opositora Áñez se autoproclamó como presidenta interina de Bolivia de manera ilegal y sin el consentimiento del Parlamento. 

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