• La activista saudí pro derechos de la mujer Nasima al-Sada.
Publicada: martes, 12 de febrero de 2019 14:54

Arabia Saudí ha trasladado a una activista pro derechos de la mujer, detenida desde agosto de 2018, a confinamiento solitario, sin ninguna razón aparente.

En un informe publicado este martes, el portal Middle East Monitor, con sede en Londres (la capital del Reino Unido), ha informado del traslado de la destacada activista saudí Nasima al-Sada a confinamiento solitario por las autoridades penitenciarias del régimen de los Al Saud.

Haciendo referencia a varios tuits de la oenegé Prisoners of Conscience (Prisioneros de Conciencia, en español), el portal ha indicado que la activista en cuestión fue encarcelada en agosto del año pasado por sus actividades en defensa de los derechos humanos, especialmente los de las féminas en el reino árabe.

Desde su encarcelamiento, los medios saudíes, totalmente controlados por la monarquía reinante, han lanzado una campaña de desprestigio contra Al-Sada, a quien acusan de supuesto “espionaje”.

Al-Sada es cofundadora del Centro por la Justicia para los Derechos Humanos, organización que no logró obtener el permiso necesario para trabajar en Arabia Saudí. También encabezó una campaña en defensa del derecho de las mujeres saudíes a conducir, algo que las féminas tenían prohibido hasta septiembre de 2017.

 

Esos incansables y valientes esfuerzos de Al-Sada, así como de varias otras activistas, irritaban mucho a las autoridades saudíes, que, en múltiples ocasiones, llamaron a esas mujeres a comparecer en interrogatorios y finalmente terminaron siendo arrestadas, ha señalado el citado portal.

Diferentes organizaciones y oenegés pro derechos humanos, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Amnistía Internacional (AI), han denunciado en varias ocasiones la intensificación de la represión, el arresto y la encarcelación de las activistas por el régimen de Riad, que somete a esos detenidos a brutales torturas, incluidos abusos sexuales.

En un informe publicado en diciembre de 2018, la agencia británica de noticias Reuters desveló que Saud al-Qahtani, un asesor cercano al príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman Al Saud, supervisó en persona las torturas infligidas a las activistas detenidas en más de una ocasión.

Ante esa situación, diferentes grupos pro derechos humanos han exigido a Arabia Saudí que permita a investigadores independientes supervisar las cárceles saudíes y reunirse con los detenidos, una petición a la que los Al Saud hacen caso omiso.

mnz/anz/ask/rba

Comentarios