• El vicepresidente turco, Fuat Oktay, ofrece un discurso en un acto en Ankara, 7 de abril de 2019.
Publicada: viernes, 24 de mayo de 2019 17:43
Actualizada: sábado, 25 de mayo de 2019 6:03

Turquía vuelve a rechazar los embargos unilaterales de EE.UU. a Irán y dice que no actuará en contra de sus intereses sólo porque Washington lo desee.

“Irán es vecino de Turquía, no un país que se encuentre a 10 000 kilómetros de distancia. Solo porque algunos países quieran imponer sanciones a nuestro vecino, no podemos cortar nuestras relaciones comerciales y económicas”, ha declarado el vicepresidente turco, Fuat Oktay.

El responsable turco explica en una entrevista concedida al diario local Daily Sabah, publicada hoy viernes, que su país siempre ha estado del lado de quien tiene la razón, por lo que es “imposible” romper con Irán.

“Nuestra posición dice que tenemos nuestros propios intereses y tenemos que protegerlos. Por lo tanto, no podemos seguir su decisión (de EE.UU.) cuando lo desee”, apostilla el dignatario.

Irán es vecino de Turquía, no un país que se encuentre a 10 000 kilómetros de distancia. Solo porque algunos países quieran imponer sanciones a nuestro vecino, no podemos cortar nuestras relaciones comerciales y económicas”, ha declarado el vicepresidente turco, Fuat Oktay.

 

Oktay aprovecha la ocasión para expresar su preocupación por la escalada de tensión entre Irán y Estados Unidos creada por los embargos y la retórica belicista de Washington contra Teherán, que a su juicio no tiene justificación ni “razón satisfactoria”.

EE.UU. ha reimpuesto restricciones económicas a Irán desde que en mayo de 2018 salió del acuerdo multinacional sobre el programa de energía nuclear persa, además de presionar a otros países para que corten sus lazos económicos y comerciales con Teherán.

Para endurecer la presión a Irán, Washington ha puesto fin a las exenciones que otorgaba a ocho países para importar libremente petróleo procedente de Irán, entre ellos Turquía, de modo que a partir del 2 de mayo todos los países importadores de energía iraní tenían que someterse al embargo estadounidense.

Ankara ha asegurado, sin embargo, que seguirá comprando crudo iraní para sus refinerías, puesto que estas se ajustan al petróleo iraní y aplicar las “sanciones” perjudicaría las relaciones comerciales de Turquía.

Para evadir los embargos al petróleo iraní, Ankara planea establecer mecanismos comerciales con Irán similares al Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales (Instex, por su acrónimo en inglés) creado por los países europeos implicados en el acuerdo nuclear, es decir, Francia, el Reino Unido y Alemania.

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