Según una nueva investigación llevada a cabo por un grupo de profesores de la Universidad de Pisa y publicada el miércoles por medios locales, la referida obra arquitectónica ha pasado de 5,5 grados de inclinación a 5.
Además, detallan que en dos décadas el famoso ícono italiano ha perdido cerca de cuatro centímetros de inclinación, un fenómeno que, conforme a Nunziante Squeglia, un profesor del estudio, fue producto de la extracción de tierra bajo sus cimientos entre 1999 y 2001 con el propósito de evitar su colapso.
No obstante, recuerdan que el proceso de estabilización se lleva a cabo lentamente y que la variación se trata de un milímetro, máximo dos por año, así que no es visible a simple vista.
¿No tan torcida? La Torre de Pisa reduce su inclinación https://t.co/RV92VqUmT4 pic.twitter.com/XpF5STuRp8
— Carla Prensa (@carlaprensa) November 22, 2018
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