• Lema del Año Nuevo persa: “Apoyar al producto iraní”
Publicada: martes, 20 de marzo de 2018 16:17
Actualizada: viernes, 13 de abril de 2018 3:07

El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, ha felicitado este martes el nuevo año persa, y ha designado ‘Apoyar el producto iraní’ como lema para tal evento, el cual se convertirá en la base de las políticas de las autoridades de la República Islámica de Irán.

En el nombre de Dios, el Clemente y el Misericordioso

¡Oh, Reformador de los corazones y las mentes!

¡Oh, Regente del día y de la noche!

¡Oh, Transformador de los estados y las circunstancias!

¡Cambia nuestro estado al mejor posible!

¡Dios, guíanos por el camino como aquellos que han sido guiados y otórganos la fuerza para poder ser como los diligentes!

Felicito a todos mis queridos paisanos, en cualquier punto de la nación y en cualquier lugar del mundo, así como a todos los pueblos que celebran el Noruz. En especial felicito a los familiares de los queridos mártires, a los discapacitados de guerra y sus familias. Asimismo, envío una especial felicitación a los jóvenes y adolescentes de la nación, que representan la esperanza y llevan al país hacia delante. Espero que vivan el Noruz con alegría y tengan un año lleno de bendiciones. Este año, la primavera coincide con un período de espiritualidad, es decir, que los meses de Farvardin, Ordibehesht y Jordad (calendario solar) coincide con los meses de Rayab, Shaaban y Ramadán (calendario lunar). Espero que con la ayuda de Dios podamos experimentar un crecimiento natural (económico) y espiritual en nuestro país. Esta esperanza brota en los corazones, para que con la ayuda de Dios, nuestro pueblo y nuestro país, en el futuro, vivan un crecimiento en el plano espiritual, junto al económico.

Saludo al Imam Mahdi (que Dios acelere su llegada) y saludamos y rememoramos el espíritu de nuestro grandioso Imam. Voy a decir una frase sobre el año 96 y otra sobre el 97… El año 96, como todos los años, supuso un conjunto de altibajos y momentos agridulces, al igual que ocurre a lo largo de la vida. La parte dulce del año 96 fue la muestra del poderío y la grandeza del pueblo, que han estado patentes durante todo el año. A principios de año, el pueblo participó, de forma grandiosa e impresionante, en las elecciones presidenciales y de los Consejos Municipales. Más de 40 millones de habitantes participaron en las elecciones. Esta presencia fue muy positiva y significativa. Después, están su participación en el Día de Al-Quds, en el mes de Ramadán, así como a finales de año su asistencia a la conmemoración de la epopeya del 9 de Dey y finalmente su impresionante implicación en la marcha del 22 de Bahman (día de la victoria de la Revolución Islámica).

Aunque debo señalar que el 9 de Dey, debido a los disturbios que surgieron, la gente, de forma voluntaria, se manifestó durante varios días en diferentes ciudades del país. Todo esto constituye una muestra de la gran participación y despertar del pueblo de Irán, un pueblo enérgico y activo en todos los campos donde fue requerida su presencia. Otro punto importante y dulce del año pasado fue que las amenazas de los países de la zona, una de las cuales buscaba golpear a la República Islámica de Irán, fueron transformadas por la República Islámica en oportunidades. Estas amenazas no solo no dañaron al país, sino que se convirtieron en una oportunidad. Quienes conocen los temas internacionales comprenden a la perfección el significado de todo esto. Otro de los puntos positivos fue el esfuerzo que se realizó para reavivar y cumplir con el lema del año, es decir, el aumento de la producción nacional y del empleo en el marco de una económica de resistencia. Se han hecho cosas muy beneficiosas para aumentar la producción y el empleo, aunque todavía queda mucho por hacer en este sentido, y debe hacerse.

Este lema, en parte, se ha conseguido, no obstante, hay que continuar esforzándose hasta cumplir por completo esta consigna. También hemos experimentado algunas amarguras a lo largo del año 96, un terremoto, inundaciones, accidentes aéreos y marítimos, sucesos en los que perdimos a algunos de nuestros queridos ciudadanos. Todos ellos fueron para nosotros incidentes amargos. Aparte de esto, también hemos registrado una sequía en varias zonas del país, que esperamos que la bendición de Dios ayude en el verano a que se solucione este problema. De igual modo, en cuanto a las vicisitudes económicas que atraviesan algunos sectores de la sociedad, que ya existían de antes y que se deben convertir en una razón para esforzarnos todavía más, todos debemos esforzarnos, yo también haré alguna alusión al respecto y, con la ayuda de Dios, se solucionará este problema también. Asimismo, a finales de año, en los últimos meses, según lo tenía planeado el enemigo, surgieron algunos disturbios en el país, sin embargo, el propio pueblo, de forma voluntaria, les plantó cara e incluso frenó a quienes intentaban terminar en su nombre estos disturbios y detuvieron a los saboteadores. Este fue un incidente que ocurrió y ayudó a manifestar la grandeza del pueblo.

 

Respecto al año 97, que es el año que comienza a partir de este momento, lo más importante es que todos deben trabajar con tesón. Yo, normalmente, en los lemas de cada año me dirigía a las autoridades del país, pero en este año me dirijo a todo el pueblo y en especial a todos los responsables. En un principio debo decir que se deben tener en cuenta los temas económicos, culturales y otras cuestiones, pero nuestros temas centrales son la economía y el poder adquisitivo de la población. Todos deben esforzarse, todos deben trabajar y el eje principal debe ser la producción nacional. Es decir, si todo el mundo persigue la cuestión de la producción nacional siguiendo las directrices que daré más adelante durante mi discurso, muchos de los problemas económicos y de poder adquisitivo de la gente se solucionarán, al igual que el empleo y las inversiones; todos los problemas se solucionarán.

Disminuirán en gran medida los problemas sociales. El eje principal debe ser la producción nacional. Por lo tanto, si la producción nacional aumenta, muchos de los problemas se solventarán. Yo he considerado este tema como el eje principal para el lema de este año, es decir, “apoyo al producto iraní”. Es el año de apoyar a la producción iraní. Esto no solo implica a las autoridades, sino que todo el mundo puede ayudar, en el verdadero sentido de la palabra, todos deben participar, aunque este apoyo involucra cinco o seis aspectos más que más adelante explicaré en mi alocución, diferentes factores que todas las autoridades, en diversos campos, y el pueblo podrán cumplir. Espero que con la ayuda de Dios todas las autoridades y el pueblo puedan acometer sus deberes de la mejor manera posible, y este año lleven a la práctica, por completo, este lema, que es el apoyo al producto iraní.

La paz sea con los dignos siervos de Dios

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