El convoy, escoltado por seis vehículos blindados, trasladó su cargamento de petróleo saqueado del campo petrolero Al-Jazeera, en la provincia de Al-Hasaka (noreste), a las bases operadas por Estados Unidos en Irak tras cruzar el paso ilegal de Al-Walid, según informó el martes la agencia oficial siria de noticias SANA, citando a fuentes locales en la ciudad de Al-Yaarubiyah.
El mes pasado, las tropas estadounidenses robaron unos 80 camiones cisterna de crudo de los campos petroleros de Al-Jazeera y los trasladaron a sus bases en Irak.
Las tropas de EE.UU. y las milicias kurdas aliadas controlan la mayor parte de los pozos petroleros situados en el este y noreste de Siria, donde han instalado bases ilegales.
La ocupación estadounidense del territorio sirio, bajo la bandera de la lucha contra el terrorismo, se ha prolongado desde 2014, en violación de la soberanía de Siria. Ha continuado incluso después de la destrucción virtual del grupo terrorista Daesh por las fuerzas rusas y sirias, así como la asistencia técnica de Irán.
En agosto de 2022, el Ministerio sirio de Petróleo denunció que EE.UU. y sus mercenarios roban el 80 % de recursos petroleros del país árabe, equivalente a 66 000 barriles por día, lo cual le obliga a depender de la importación para garantizar las necesidades de hidrocarburos.
El Gobierno sirio anunció también en diciembre que el país árabe había incurrido en 25 900 millones de dólares en pérdidas directas debido a los ataques de las fuerzas estadounidenses en su territorio, incluidos 19 800 millones de dólares en petróleo y gas robados.
Damasco ha hecho una y otra vez llamamientos a las Naciones Unidas para que ponga fin a la presencia ilegal estadounidense y devuelva los yacimientos de petróleo y gas ocupados por las fuerzas de ocupación a manos del Estado.
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