Según informó el jueves CBS News, citando a dos funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato, la Fuerza Aérea estadounidense perdió en total 24 drones de reconocimiento y combate MQ-9 Reaper durante los cuarenta días de la guerra en Irán, iniciada el 28 de febrero y terminada temporalmente el miércoles con un alto el fuego de dos semanas.
El informe indica que estos drones costosos abatidos representan una pérdida de aproximadamente 720 millones de dólares. Dependiendo de la variante, un solo dron Reaper puede costar alrededor de 30 millones de dólares o más.
El MQ-9 Reaper, fabricado por General Atomics Aeronautical Systems, es una aeronave no tripulada utilizada para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. También puede realizar ataques de precisión.
Esta, sin embargo, constituye una pequeña parte de las pérdidas millonarias de Estados Unidos sufridas en ese conflicto. El último informe del conflicto, presentado por las fuentes oficiales iraníes, actualizado hace cinco días, cifró en al menos 162 el total número de aviones no tripulados, tanto israelíes como estadounidenses, destruidos en Irán.
Entre las pérdidas sufridas por la Fuerza Aérea estadounidense durante el reciente conflicto existen también cazas avanzadas F-35, dos helicópteros Black Hawk y dos aviones de transporte militar C-130, derribadas por la red de defensa aérea iraní.
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