El presidente iraní, Masud Pezeshkian, mantuvo el jueves una llamada telefónica con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en la que abordó la situación más reciente derivada de la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, el anuncio del alto el fuego, así como las vías para poner fin definitivo a la guerra y establecer una estabilidad y seguridad duraderas en la región.
El mandatario persa aprovechó la conversación para agradecer los esfuerzos de algunos países amigos y vecinos para detener la agresión militar contra Irán, y expresó su reconocimiento por las posturas de Turquía en la condena de la guerra injusta e ilegal impuesta por Estados Unidos e Israel a Irán, especialmente por la notable solidaridad del pueblo turco con el pueblo iraní.
Pezeshkian denunció la "traición de Estados Unidos a la diplomacia" durante dos rondas anteriores de negociaciones con Irán sobre el programa nuclear iraní, cuando lanzó dos agresiones conjuntas con Israel al suelo iraní en junio de 2025 y febrero de 2026. Sin embargo, el presidente dijo que la República Islámica de Irán, actuando con responsabilidad, ha aceptado la solicitud de países vecinos y amigos de detener la guerra y establecer un alto el fuego.
El jefe del Ejecutivo iraní recalcó que la tregua incluye también al Líbano, y avisó que las acciones de Israel —es decir, la continuación de las agresiones al Líbano pese al alto el fuego— "buscan avivar el conflicto en la región", por lo que es necesario que los países islámicos hagan frente, con unidad, al belicismo del régimen sionista y a su amenaza contra la estabilidad y la paz regionales.
En este contexto, calificó de necesario que la comunidad internacional y los países islámicos "ejerzan presión sobre Estados Unidos y el régimen sionista para detener las agresiones y crímenes contra los países de la región, especialmente en el Líbano".
Éxito de la tregua depende del cumplimiento de compromisos por EEUU e Israel
Destacó además "el enfoque responsable de Irán al aceptar el alto el fuego", matizando que ello tiene como objetivo "preservar la estabilidad regional y evitar la expansión del conflicto". No obstante, Pezeshkian enfatizó que la continuidad de esta postura "depende del cumplimiento real de los compromisos por la otra parte".
Por su parte, el presidente turco reiteró la solidaridad del Gobierno y del pueblo turcos con la República Islámica de Irán por la devastadora guerra impuesta al país, y expresó su satisfacción por el cese de la guerra.
En este sentido, Erdogan subrayó la disposición de Turquía para cooperar con los países amigos de la región para detener definitivamente el conflicto y establecer una seguridad duradera en Asia Occidental.
Asimismo, condenó las acciones beligerantes de Israel en la zona, calificándolas como una clara violación del derecho internacional, y llamó a exigir responsabilidades a este régimen por sus crímenes y agresiones contra los países de la región.
Erdogan pidió también aprovechar al máximo las capacidades de las negociaciones internacionales para resolver conflictos, subrayando que no se debe permitir que Israel obstaculice el proceso diplomático en curso.
La frágil tregua, que pone fin temporalmente a 40 días de agresiones ilegales de EE.UU. e Israel a Irán, se alcanzó a últimas horas del martes luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, se viera obligado a aceptar los diez puntos de la propuesta de Teherán. A pesar de que el armisticio incluía al Líbano, Israel lanzó ataques más intensivos a este país el miércoles que se cobraron más de 300 vidas.
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