• Las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en Deir Ezzor, este de Siria, 1 de mayo de 2018. (Foto: Reuters)
Publicada: lunes, 1 de febrero de 2021 7:42
Actualizada: lunes, 1 de febrero de 2021 8:02

Siria condena el asedio impuesto por las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) sobre las ciudades de Al-Hasaka y Al-Qamishli.

El Parlamento sirio, en una sesión celebrada el domingo, tachó de “inmoral” el asedio impuesto a los ciudadanos de Al-Hasaka y Al-Qamishli, en el noreste del país, por las llamadas FDS milicia kurda-árabe apoyada por EE.UU., que, al cerrar las entradas y salidas de estas zonas, impiden la entrada de vehículos, cisternas de agua y camiones de productos alimenticios, además de privar a los estudiantes y empleados del acceso a sus escuelas y trabajo, según informa la agencia oficial siria de noticias, SANA.

El Poder Legislativo sirio también denunció que tales acciones constituyen un crimen de guerra, así como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y los derechos humanos. Por ello, exigió a la comunidad internacional que se movilice por levantar el bloqueo y detener los ataques terroristas contra los civiles de estas ciudades.

Asimismo, elogió las protestas de los habitantes de Al-Hasaka contra el asfixiante asedio de las FDS para exigir la salida de las fuerzas de la ocupación estadounidense y turcas del país árabe.

 

En estas protestas, más de 100 mil ciudadanos sirios de esta región salieron a las calles el domingo para exigir el levantamiento del cerco impuesto en su contra hace 19 días, por el cual se han quedado sin las más mínimas condiciones de vida. Los manifestantes alzaron pancartas que enfatizaban la necesidad de unir filas para expulsar a las fuerzas estadounidenses y turcas.

Entretanto, los mercenarios apoyados por EE.UU. abrieron fuego contra los manifestantes, por lo que un ciudadano perdió la vida y otros tres resultaron heridos, tal y como indicó SANA.

Los habitantes de Al-Hasaka han denunciado en reiteradas ocasiones los continuos ataques y redadas que realizan los aliados de EE.UU. en su contra, lo que ha generado un estado de inestabilidad en dicha zona.

Washington sigue respaldando a estos milicianos y les envía constantemente convoyes militares, equipados con suministros bélicos y logísticos, so pretexto de luchar contra el grupo terrorista Daesh.

El Gobierno de Damasco, presidido por Bashar al-Asad, denuncia a su vez el despliegue militar de EE.UU. en su suelo y asegura que el Ejército sirio expulsará a todas las tropas foráneas, incluidas las norteamericanas.

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