En declaraciones publicadas este lunes por la agencia local Ria Novosti, el director del Departamento de No Proliferación y Control de Armas de la Cancillería rusa, Vladimir Yermakov, ha señalado que “Moscú cree que los esfuerzos [del Occidente] para acelerar las negociaciones y establecer una fecha límite para su finalización son inútiles”.
El titular ruso ha remarcado también que a pesar de los ataques informativos de varios oponentes al acuerdo nuclear, hay avances en las conversaciones. En este sentido ha hecho hincapié en que lo que es de fundamental importancia es que los participantes en las pláticas de Viena estén unidos por un objetivo común y se centren en trabajar hacia un resultado positivo.
Las fuerzas sólidas del mundo son conscientes de que el JCPOA no tiene una alternativa razonable, y los graves errores y violaciones de la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cometidos por la anterior Administración de EE.UU. deben corregirse. Esto creará las condiciones para que Irán descongele sus compromisos voluntarios ya suspendidos en respuesta a las acciones subversivas de Washington”, ha aducido la autoridad rusa.
El domingo, tres firmantes europeos del PIAC, es decir el Reino Unido, Francia y Alemania, pidieron a Irán que use ciertas exenciones de sanciones que Estados Unidos ha restablecido a juicio de ellos para revitalizar el acuerdo, argumentando que hay poco tiempo para concluir las conversaciones de Viena.
En los casi tres meses transcurridos desde que comenzó la nueva ronda de conversaciones, Estados Unidos, la troika europea y su brazo mediático han tratado de insinuar que Irán es la razón de lentitudes en los diálogos y que la velocidad para llegar a un acuerdo depende únicamente de las acciones de Teherán.
Esto mientras expertos opinan que no se puede atribuir este asunto a las acciones de una solo parte, sino que cada integrante debe hacer su parte.
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