• Un soldado israelí salta entre vehículos blindados cerca de la frontera con Líbano, 17 de abril de 2026. Foto: Getty Images
Publicada: sábado, 25 de abril de 2026 3:35

Human Rights Watch ha denunciado que el saqueo y la confiscación de propiedad civil es una práctica creciente del ejército israelí en Gaza, Cisjordania y Líbano.

Según un informe de Palestine Today, publicado este sábado, la organización pro derechos humanos ha destacado que sus equipos de campo han documentado numerosos casos de robo de propiedad civil en el sur del Líbano, que indican un patrón de saqueo claro y organizado.

El ejército sionista confisca abiertamente bicicletas, equipos, artículos para el hogar y objetos de valor, y los transporta en vehículos militares, detalla el reporte.

Indica también que ciudadanos libaneses también testificaron que las fuerzas de ocupación robaron joyas, obras de arte e instrumentos musicales de sus hogares.

La organización de derechos humanos ha afirmado que los incidentes registrados en Líbano son una continuación del mismo patrón generalizado que se había llevado a cabo previamente en la Franja de Gaza y Cisjordania.

Recuerda que el saqueo de propiedad privada está prohibido por el derecho internacional y se considera un crimen de guerra claro según los Convenios de Ginebra y el Estatuto de Roma.

 

HRW ha solicitado el inicio inmediato de una investigación internacional independiente para recabar pruebas y determinar la responsabilidad penal individual en este sentido.

Asimismo, ha instado al gobierno del Líbano a unirse a la Corte Penal Internacional (CPI) para evitar la impunidad de los perpetradores.

Finalmente, la organización ha urgido a la comunidad internacional que responda a estas acciones imponiendo amplias sanciones contra el régimen sionista y deteniendo las exportaciones de armas y el apoyo político.

Soldados israelíes dan testimonio de los saqueos generalizados en el Líbano

El diario israelí Haaretz ha publicado los testimonios de soldados del país que sirven en el frente de Líbano y que narran cómo se están produciendo saqueos de viviendas en las aldeas del sur del estado árabe, desalojadas por sus ciudadanos, más de un millón que ha tenido que escapar de sus bombas y de su invasión terrestre. Atacar a civiles es un crimen de guerra, como forzar su desplazamiento o hacer de sus pertenencias un botín.

Sostiene el periódico que se está saqueando “una cantidad considerable de propiedad civil de hogares y negocios en el sur del Líbano”. Los relatos describen el robo a gran escala de motocicletas, televisores, cuadros, sofás y alfombras, una práctica que se ha vuelto “habitual”.

Los relatos exponen que tanto los altos mandos como los mandos subalternos en el terreno están al tanto del fenómeno, “pero no están tomando medidas disciplinarias para frenarlo”.

La denuncia tiene lugar en momentos en que el régimen de Israel viola constamente los altos el fuego acordado tanto para Gaza como para el Líbano.

En Gaza, los bombardeos israelíes han causado la muerte de 972 palestinos y heridas a otros 2235. En un balance más amplio, desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre de 2023, se contabilizan más de 72 500 muertos y 172 000 heridos en Gaza. Las cifras podrían ser mayores, ya que se estima que aún hay cuerpos bajo los escombros o en áreas de difícil acceso.

Desde el 2 de marzo, Israel ha llevado a cabo una agresión contra el Líbano que ha causado la muerte de alrededor de 2 300 personas, ha dejado más de 7 500 heridos y ha desplazado a más de 1 200 000, según las autoridades libanesas.

ncl