• La portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajarova, habla con reporteros en Moscú (capital), 29 de marzo de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 28 de agosto de 2018 1:43

Las nuevas sanciones de EE.UU. a Rusia por el caso Skripal buscan socavar las normas internacionales para prevenir la expansión de las armas químicas.

“Consideramos la decisión de Washington como una parte de la política deliberada para minar el mecanismo internacional en el ámbito de la no proliferación y el control de armas, incluida la prohibición de las armas químicas”, ha declarado este lunes la portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajarova, en un comunicado.

En la jornada de hoy lunes, han entrado en vigor las nuevas sanciones impuestas por Washington a Moscú por el presunto ataque químico contra el exespía ruso Serguéi Skripal registrado el pasado marzo en Salisbury, sur del Reino Unido. Estos embargos afectan principalmente a la venta de armas y la concesión de créditos para Rusia.

En respuesta, Zajarova ha insistido en que su país no tuvo nada que ver con el caso Skripal, que ahora, ha añadido, es aprovechado para “poner en duda la destrucción por parte de Rusia de su arsenal de armas químicas”.

Consideramos la decisión de Washington como una parte de la política deliberada para minar el mecanismo internacional en el ámbito de la no proliferación y el control de armas, incluida la prohibición de las armas químicas”, declara la portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajarova.

 

A diferencia de EE.UU., Rusia sigue comprometida con sus obligaciones. Hemos eliminado por completo nuestras armas químicas y esto ha sido debidamente verificado, en particular por expertos estadounidenses”, ha destacado la diplomática rusa.

En este mismo contexto, Zajarova ha criticado que Washington acusó a Moscú de estar implicado en el caso Skripal sin presentar pruebas. “Ya es tradición que no se presenten ningún tipo de pruebas. En cambio, exigen a Moscú que confiese y que dé total acceso a sus instalaciones químicas”, ha dicho.

La Casa Blanca ha dado un plazo de tres meses a Rusia para permitir una inspección de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en territorio ruso y garantizar que “no volverá a emplear armamento químico”.

En otra parte, la vocera del Ministerio ruso de Exteriores ha asegurado que la nueva tanda de sanciones no es capaz de cambiar la política de Rusia en defensa de sus intereses nacionales.

“Es triste que la élite política estadounidense no pueda entender una verdad sencilla: las medidas sancionadoras no son capaces de sacar a Rusia de la senda elegida para defender con firmeza sus intereses nacionales”, reza el comunicado.

El ataque de Salisbury provocó una nueva ola de tensión diplomática y causó la mayor expulsión occidental de diplomáticos rusos desde la Guerra Fría, como resultado del apoyo de los aliados de Londres. Por su parte, Rusia actuó de manera simétrica expulsando a diplomáticos de países occidentales y rechazó las acusaciones que la vinculan con el fallido intento de asesinato de Skripal y su hija Yulia.

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