• El canciller ruso, Serguei Lavrov, durante un acto oficial en Alaska, 11 de mayo de 2017.
Publicada: sábado, 20 de mayo de 2017 17:45
Actualizada: domingo, 21 de mayo de 2017 1:36

El canciller ruso, Serguei Lavrov, ha rechazado categóricamente que Donald Trump abordara con él la destitución del director del FBI, James Comey.

"Nunca debatimos este tema", ha respondido este sábado Lavrov a los periodistas en Moscú, capital rusa, al ser preguntado por el contenido de la reunión que mantuvo el pasado 10 de mayo con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington.

La reacción del jefe de la Diplomacia rusa se produce un día después de que el diario estadounidense New York Times informara de que Trump reveló a Lavrov que el despido del director del FBI había contribuido a aliviar la "gran presión" sobre él por sus nexos con el Kremlin.

"Acabo de despedir al director del FBI. Era un loco, un verdadero loco del trabajo (...) Estaba soportando una gran presión por Rusia y se ha acabado", dijo Trump, según un resumen escrito de la reunión que mantuvieron en la Casa Blanca y citado por el periódico estadounidense.

Nunca debatimos este tema", ha respondido a los periodistas el canciller ruso, Serguei Lavrov, en relación a la destitución del director del FBI, James Comey, por el presidente de EE.UU., Donald Trump.


Trump recibió al diplomático ruso un día después de despedir al director del Buró Federal de Investigaciones de EE.UU (FBI, por sus siglas en inglés) James Comey, quien tenía a su cargo la investigación de la supuesta intromisión rusa en las pasadas elecciones estadounidenses.

A pesar de la insistencia inicial de la Casa Blanca en que el despido de Comey no estaba relacionado con dicha investigación, Trump reconoció la semana pasada en una entrevista que “Rusia” fue un factor clave en su decisión.

Las posibles relaciones entre Trump y Rusia también se han fortalecido después de que el presidente de EE.UU. diera la semana pasada informaciones clasificadas de alto grado al canciller ruso, Serguei Lavrov, y al embajador ruso Serguei Kislyak en una reunión trilateral en la Casa Blanca.

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