• El presidente estadounidense, Donald Trump (dcha.), charla con el canciller ruso, Serguei Lavrov en la Casa Blanca, Washington, D.C, 10 de mayo de 2017.
Publicada: martes, 16 de mayo de 2017 1:05

Donald Trump confió secretos a Serguei Lavrov durante su encuentro en la Casa Blanca, información confidencial que ni siquiera los aliados de EE.UU. conocen.

El diario estadounidense The Washington Post informó en exclusiva el lunes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió el miércoles al canciller ruso, Serguei Lavrov, y al embajador ruso, Serguei Kislyak, en el Despacho Oval de la Casa Blanca y, en sus conversaciones, confío información altamente clasificada.

La información facilitada a los rusos podría incluir los planes del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe); detalles tan secretos que ni siquiera los aliados de Washington han tenido acceso, según funcionarios de EE.UU. activos y retirados consultados por el rotativo.

Dentro de los temas revelados, Trump habría mencionado la nueva táctica terrorista de usar ordenadores portátiles como posibles bombas a bordo de un avión. En este sentido, EE.UU., desde hace un tiempo, prohíbe embarcar con computadores portátiles en el equipaje de mano en vuelos procedentes de Oriente Medio.

De acuerdo con el periódico, Trump destacó ante los rusos las capacidades de espionaje de un aliado estadounidense clave —no se menciona nombre— que obtuvo la información sobre esos planes terroristas de la banda takfirí y aseguró que la filtración tuvo lugar en territorio bajo control de los radicales.

 

Tras la reunión, la Casa Blanca se apresuró a informar a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés) del contenido de la conversación con el fin de reducir el impacto de las revelaciones hechas por el mandatario a los rusos.

En este punto, los norteamericanos están preocupados de que la cooperación en materia de inteligencia con el aliado que les confirió información clasificada sobre Daesh, se vea afectada, ya que el socio estadounidense no autorizó compartir estos secretos con Rusia.

Por otra parte, estas revelaciones del magnate republicano ocurren en medio de sospechas sobre la intervención de Rusia en los comicios presidenciales de EE.UU. a favor de Trump y un día después de que el presidente norteamericano despidiera al director del Buró Federal de Investigación (FBI, en inglés), James Comey, quien lideraba la investigación sobre la posible coordinación de la campaña presidencial de Trump con el Kremlin.

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