• El vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos, Husein Amir Abdolahian.
Publicada: martes, 20 de octubre de 2015 7:33
Actualizada: martes, 20 de octubre de 2015 8:30

El vicecanciller iraní llega a Londres, capital británica, para abordar las crisis regionales, habla de un cambio de postura de Occidente acerca de los acontecimientos vividos en Oriente Medio.

“Aunque existen opiniones diferentes, al parecer tanto los estadounidenses como la Unión Europea (UE), y los países que lo integran, incluido el Reino Unido, están modificando su postura hacia los avatares en Siria, y se están acercando a las realidades de campo”, dijo el vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos, Husein Amir Abdolahian.

Aunque existen opiniones diferentes, al parecer tanto los estadounidenses como la Unión Europea (UE), y los países que lo integran, incluido el Reino Unido, están modificando su postura hacia los avatares en Siria, y se están acercando a las realidades de campo”, dijo el vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos, Husein Amir Abdolahian.

Hablando con la agencia oficial de noticias IRNA al llegar la noche del lunes a Londres para una visita oficial, el diplomático confío en que hacer un análisis correcto de lo que pasa en Siria puede coadyuvar a la toma de una decisión eficiente a nivel internacional, capaz de hacer salir al país árabe de la crisis por vías políticas.

Invitado por el canciller británico, Philip Hammond, para visitar Londres, Amir Abdolahian dijo que durante su estancia en el país europeo discutirá con las autoridades británicas sobre las crisis en el oeste de Asia, entre ellas el flagelo del terrorismo y la crisis de refugiados que ha trastocado también, al bloque europeo.

Para el vicecanciller iraní, los acontecimientos de la región son temas muy vinculados e inseparables que abarcan la crisis del terrorismo y el extremismo desde Siria e Irak hasta Yemen.

“Dividir estas cuestiones y no vincularlas, se encuentran entre los análisis incorrectos que tienen algunos actores de la región”, agregó.

Destacó las posturas similares de Irán y Rusia hacia los avatares en algunos Estados de la región, sobre todo en Siria, donde Teherán y Moscú enfatizan en combatir el terrorismo y completar el proceso político en este territorio hundido en crisis desde marzo de 2011.

“Desde el inicio de la crisis en Siria, Teherán y Moscú han apoyado a la nación siria, al Gobierno de este país, al papel de liderazgo, así como a la oposición comprometida a una solución política (a la crisis en ese territorio)”, sostuvo.

Se trata de la primera visita oficial de una delegación política iraní al Reino Unido desde la reapertura de las embajadas de ambos países el 23 de agosto de 2015.

El canciller británico, Philip Hammond (1º de izda.), participa en la ceremonia de la izada de la bandera británica en la embajada de este país en Teherán, capital iraní. 23 de agosto de 2015

 

Desde 2011, Siria sufre a causa de la oleada de violencia de los grupos terroristas que tratan, sin éxito, de derrocar al Gobierno del presidente Bashar al-Asad. En los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los terroristas más de 191.000 personas han muerto, según cifras divulgadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En los últimos meses, Europa ha afrontado una afluencia sin precedentes de refugiados, procedentes principalmente de países afectados por el terrorismo, como Siria, Irak y Afganistán.

Recientemente y tras el auge de la crisis migratoria, varios países occidentales cambiaron drásticamente sus posturas hostiles hacia el presidente sirio. El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, admitió el pasado 22 de septiembre que “Siria no llegará lejos” sin Al-Asad.

El 23 de septiembre, la canciller alemana, Angela Merkel, destacó la necesidad de entablar conversaciones con el presidente sirio para zanjar el conflicto que atraviesa el país árabe.

A su vez, EE.UU. admitió a mediados del pasado mes de marzo que, para acabar con el conflicto sirio, se debe negociar con Al-Asad. Hasta entonces se había aferrado a exigir su salida inmediata del poder.

Este giro en la política de Occidente respecto al Gobierno de Damasco tiene lugar pese a que, desde el inicio de la crisis siria en 2011, varios países occidentales y regionales han sido acusados por las autoridades sirias de apoyar a los grupos armados que operan en el país árabe.

ftm/rha/mrk