Mohamad Reza Aref ha advertido de que Estados Unidos utiliza las medidas coercitivas, unilaterales e ilegales para “imponer su voluntad al pueblo iraní. Estamos seguros de que será derrotado y no alcanzará ninguno de los objetivos que ha diseñado para doblegar al pueblo iraní”, ha agregado.
El vicepresidente ha hecho estas declaraciones durante una reunión con altos responsables económicos del Gobierno para examinar las propuestas de ingresos del presupuesto nacional del año 1405 del calendario persa (2026-2027).
Aref ha reconocido las dificultades derivadas de las sanciones y la guerra económica, pero ha subrayado que el Ejecutivo trabajará para transformar las amenazas en oportunidades.
“No creemos que sea una tarea fácil. La guerra es, por naturaleza, difícil, tanto si es militar como económica. Tampoco fue una elección nuestra: fueron ellos quienes atacaron en medio de las negociaciones e impusieron estas condiciones a nuestro pueblo”, ha afirmado.
El vicepresidente primero ha insistido en que Irán cuenta con alternativas para hacer frente a la presión económica. “No estamos indefensos y tenemos una enorme confianza en el futuro. Disponemos de métodos innovadores en todos los ámbitos y consideramos que el resultado final será la victoria del pueblo iraní”, ha enfatizado.
Asimismo, ha señalado la necesidad de poner en práctica las medidas necesarias para garantizar los ingresos previstos en el presupuesto de 1405, incluidas nuevas estrategias, a fin de destinar esos recursos al sustento de la población y al desarrollo del país.
Ha recordado que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha insistido en reiteradas ocasiones en que el Gobierno debe priorizar las condiciones de vida de la ciudadanía, especialmente de los sectores con menores ingresos, pese a las dificultades económicas.
El objetivo —ha indicado Aref— es garantizar que los recursos nacionales estén al servicio de la ciudadanía y frustrar los intentos del enemigo de sabotear la economía iraní.
Tras su fracaso en alcanzar sus objetivos bélicos contra el país persa, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, anunció en agosto lo que llamó ‘Día D económico’ contra Irán, que definió como “la mayor ofensiva financiera jamás lanzada contra un adversario”.
Frente a ello, diversos medios, analistas y estrategas, incluso estadounidenses, afirman que Irán ha sido victorioso en el plano militar ante la guerra de agresión que retomó Estados Unidos e Israel en febrero tras doce días de ataques en junio del año pasado y, en cuanto al tema económico, las autoridades iraníes recuerdan que la nación persa ha sabido sortear años de sanciones unilaterales.
Han trascurrido casi tres meses desde el anuncio de la guerra económica de Trump contra Irán y lo que se observa actualmente es la preocupación de Washington ante el aumento constante del precio del petroleo —el viernes superó los 117 dólares— lo que empuja la inflación y con ello el descontento de los estadounidenses, que tienen que votar el 3 de noviembre para decidir si sigue el Partido Republicano liderando en el Congreso.
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