Araqchi explicó la situación más reciente de las negociaciones bilaterales con Omán para establecer rutas seguras de tránsito para los buques a través del estrecho de Ormuz y señaló que la inseguridad existente en la zona es el resultado directo de la agresión militar de Estados Unidos y del régimen sionista contra Irán.
“La comunidad internacional debe exigir responsabilidades a las partes agresoras y transgresoras de la ley por esta situación”, afirmó.
Araqchi también criticó la actitud doble y engañosa de la Unión Europea (UE) respecto a los derechos humanos, especialmente el apoyo integral de algunos países europeos al régimen sionista y su indiferencia ante el genocidio de los palestinos y los crímenes de guerra cometidos por dicho régimen en Líbano e Irán.
Las críticas se producen después de que la UE, junto con otros países como Canadá, emitiera una declaración conjunta de carácter injerencista en la que criticó el uso de la pena capital contra alborotadores vinculados con extranjeros en Irán.
En su conversación con Meinl-Reisinger, expuso un argumento similar, denunciando la postura pasiva de la UE hacia Israel y el amplio apoyo que algunos países europeos brindan a los ocupantes de tierras palestinas.
Araqchi afirmó que las políticas europeas estaban contribuyendo a la continuación de la ocupación y el genocidio israelíes en los territorios palestinos. Asimismo, hizo un llamamiento a la UE para que reconsiderara su enfoque ante los acontecimientos en Asia Occidental.
Asimismo, rechazó la emisión de declaraciones injerencistas contra Irán bajo el pretexto de los derechos humanos y enfatizó que la Unión Europea, debido a su propio historial en materia de derechos humanos, carece de toda autoridad moral para dar lecciones a otros.
Los ministros iraní y europeos también acordaron continuar las consultas y trabajar para preservar sus relaciones bilaterales de larga data.
Durante las últimas semanas, Irán mantiene conversaciones con Omán con el objetivo de establecer un mecanismo de gestión del estrecho de Ormuz.
Las negociaciones buscan establecer un nuevo marco jurídico y un mecanismo para regular la navegación comercial a través del estrecho, incluida la designación de una ruta provisional de navegación que, posteriormente, podría servir de base para un acuerdo permanente. No obstante, funcionarios iraníes han subrayado que alcanzar un entendimiento con Omán no implica automáticamente la reapertura total del estrecho.
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