• La imagen del mártir, Seyed Hasan Nasralá, el exsecretario general de Hezbolá.
Publicada: lunes, 28 de septiembre de 2026 18:05

El jefe del Parlamento iraní destacó que Seyed Hasan Nasralá convirtió a Hezbolá, de un movimiento irregular y un grupo guerrillero, en una doctrina de disuasión.

Mohamad Baqer Qalibaf ha recordado este lunes en un comunicado el segundo aniversario del martirio del secretario general del Movimiento de la Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) Seyed Hasan Nasralá —asesinado con bombas antibúnkeres israelíes en los suburbios del sur de Beirut—  destacando su nombre, legado y trayectoria.

“El segundo aniversario del martirio del querido Seyed Hasan Nasralá es una oportunidad para recordar el nombre, la trayectoria y el legado de quien convirtió la Resistencia, de un movimiento irregular y un grupo guerrillero, en una doctrina de disuasión”, ha reiterado.

Qalibaf ha admirado que el mártir Nasralá no fue únicamente un líder político y religioso; también un estratega y comandante de campo que, gracias a su profundo conocimiento de la geopolítica de la región, llevó a Hezbolá del Líbano a un punto en el que modificó por completo las ecuaciones de seguridad del régimen israelí en su contra.

 

“Para Nasralá, Líbano, Irán, Palestina y los demás frentes de la Resistencia no eran elementos separados entre sí, sino que cada uno formaba parte de una responsabilidad histórica frente a la ocupación y la agresión”, ha afirmado Qalibaf.

Por ello, su nombre en la memoria de la Resistencia no está ligado únicamente a su responsabilidad como secretario general de Hezbolá, sino también a años de firmeza, liderazgo y lealtad a un compromiso que mantuvo hasta el final de su vida, ha agregado el legislador iraní.

Generación que continúe el camino de la Resistencia

Por su parte, Mohamad Mojber, el asesor del Líder de Irán durante una entrevista con la agencia libanés Al-Ahd ha afirmado esta jornada que “Seyed Hasan Nasralá no fue solo una figura o un líder político; durante décadas de lucha, se convirtió en uno de los símbolos de la Resistencia en la región y en el mundo, y logró formar a una generación que, incluso tras el martirio de sus comandantes, continúa por el camino de la Resistencia”.

Según Mojber, el enemigo creía que el asesinato de Seyed Hasan Nasralá y otros comandantes de Hezbolá debilitaría a la Resistencia, pero los acontecimientos pasados han demostrado, que esta no depende de figuras individuales, sino que cuenta con profundas raíces entre el pueblo y quienes comparten sus principios.

Además, Mojber se ha referido al vínculo entre los mártires Seyed Hasan Nasralá y Seyed Hashem Safi al-Din y el Imán de los Mártires, ha señalado que ambos mantenían una profunda conexión y devoción hacia él y consideraban este vínculo como una relación profunda surgida de un camino común de Resistencia.

Añadió que la lealtad de ambos mártires a los ideales de la Revolución Islámica y su énfasis en el papel del gran Imam y del Imam de los Mártires, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, como líder del frente de la Resistencia, fueron rasgos destacados de su trayectoria de lucha y que este vínculo se mantuvo hasta el final de sus vidas y su martirio.

Además, el asesor del Líder de Irán ha rendido homenaje al mártir Seyed Hashem Safi al-Din, sucesor de Nasralá, y ha destacado que también fue una figura veterana e influyente de Hezbolá, que, durante muchos años, junto al mártir Nasralá y otros combatientes de la Resistencia, desempeñó importantes responsabilidades y dedicó toda su vida a este camino.

Mojber ha concluido la entrevista, señalando que han pasado dos años desde el martirio de estos combatientes, pero su memoria y los ideales por los que lucharon siguen vivos. La mejor manera de honrar a Seyed Hasan Nasralá, Seyed Hashem Safi al-Din y a los demás mártires de la Resistencia es preservar la unidad, resistir frente a la opresión y apoyar al pueblo palestino y a los oprimidos, ha agregado.

La postura de Seyed Hasan Nasralá y su insistencia en preservar la capacidad defensiva permitieron a Hezbolá consolidar su posición, frente a las alianzas tradicionales y otros partidos políticos, como un actor independiente y necesario en la escena política libanesa.

El principal logro del liderazgo de Nasralá fue consolidar la posición de Hezbolá en una etapa de estabilidad posterior a la retirada de las fuerzas ocupantes, dotando al movimiento de una identidad que trascendía la de un simple grupo militar para convertirlo también en un partido político eficaz dentro del escenario de poder y la política del Líbano.

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