En un comunicado emitido este domingo, el Consejo Superior de Derechos Humanos de la República Islámica de Irán ha señalado que los ataques de Estados Unidos contra viviendas y la muerte de civiles, en particular mujeres y niños, constituyen un claro ejemplo de una grave “violación del derecho internacional humanitario” y una “manifestación evidente de los llamados ‘derechos humanos al estilo estadounidense’”.
Según la nota, las acciones de EE.UU. reflejan un enfoque en el que “las proclamas de defensa de los derechos humanos han sido sustituidas, en la práctica, por el uso de la fuerza, la muerte de civiles y la vulneración de los principios fundamentales del derecho internacional”.
El organismo iraní ha subrayado que, conforme a las normas internacionales, las partes en conflicto deben distinguir entre objetivos civiles y militares, y ha afirmado que cualquier ataque intencional o indiscriminado contra zonas residenciales y bienes de carácter civil constituye “una violación manifiesta y grave de las normas imperativas del derecho internacional”, especialmente del derecho internacional humanitario.
Asimismo, ha señalado que los ataques contra civiles y bienes de carácter civil “están prohibidos” y constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario. “La muerte de los miembros de una familia en su vivienda constituye un claro ejemplo de la violación de este derecho fundamental y un flagrante desprecio por la dignidad inherente al ser humano”, ha subrayado.
Al rechazar “el doble rasero, la pasividad y el silencio” de las organizaciones de la ONU ante estos hechos, ha afirmado que dichas acciones socavan aún más “la credibilidad y la eficacia” del sistema internacional de protección de los derechos humanos. “La continuidad de este enfoque selectivo y politizado sentará las bases para una mayor impunidad y la repetición de crímenes contra poblaciones indefensas”, ha agregado.
Asimismo, ha instado al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos a condenar el ataque estadounidense contra una vivienda en Qeshm, en el sur de Irán, exigir responsabilidades al autor del ataque y garantizar una indemnización para las víctimas.
Irán ha insistido en que los ataques deliberados o indiscriminados contra zonas residenciales y la privación del derecho a la vida de civiles generan responsabilidad internacional para el Estado agresor. “La comunidad internacional no debe permitir que los principios fundamentales del derecho internacional y de los derechos humanos sean sacrificados por consideraciones políticas y prácticas discriminatorias”, ha apostillado.
Finalmente, ha concluido que el silencio ante estos crímenes no solo debilita el orden jurídico internacional, sino que también “constituye una luz verde para la continuidad de graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario”.
El jueves, un ataque de EE.UU. contra un edificio residencial en la isla iraní de Qeshm causó la muerte de un padre, una madre y uno de sus hijos, y dejó heridos a otros dos niños de la familia.
El sábado, el diario estadounidense New York Times reveló que EE.UU. lanzó una bomba de 2000 libras (una tonelada), conocida como Mark 84, contra una zona residencial de Qeshm
Desde el 7 de julio, Estados Unidos comenzó a ejecutar nuevas oleadas de ataques aéreos contra Irán, en violación del memorando de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) de Islamabad con la República Islámica, firmado el 17 de junio y cuyo objetivo era poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron ataques contra objetivos estratégicos estadounidenses en Asia Occidental, causando importantes daños a posiciones del ejército estadounidense.
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