En el informe recopilado por la Organización de Radio y Televisión de Irán (IRIB, por sus siglas en inglés) figuran unos 49 ciudadanos, entre ellos dos menores de edad y cuatro mujeres, que han perdido la vida, mientras que más de 102 civiles han resultado lesionados.
Las víctimas mortales identificadas en el informe son:
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Provincia de Isfahán: Anila Abutalebian (estudiante de 8 años), Esmail Halayi, Mohamad Mahdi Fadai, Rasul Shah Nazari, Seyed Said Parvar, Hamed Azarbaiyai, Abolfazl Toqyani, Ehsan Ansari, Alireza Mojtari y Hasan Salimian.
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Provincia de Jorasán Razavi: Asqar Niazi, Hadi Yazdani, Farayolá Shushtari, Amir Sadeqian Yazdani, Mahdi Bu Said, Amir Ali Heidari, Hasan Qolami, Isa Alipur, Hamid Yusefi Neyad, Amir Ali Yavadi y Ali Akbar Hoseinzade.
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Provincia de Juzestán: Milad Meydavudi.
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Provincia de Fars: Ali Mohamadi y Mohamad Hosein Qanbari.
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Provincia de Qazvin: Mahmud Abasi, Mahmud Zolqadr y Hatam Abdi.
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Provincia de Guilán: Marzie Nabavi Nia (quien fue quemada viva durante los disturbios) y Reza Salmani Pishe.
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Provincia de Mazandarán: Ilia Abasi, Bahram Mohamadi y Mayid Ranybar.
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Provincia de Hamedán: Somaye Rezai (ama de casa) y su esposo Morteza Zam Push; Reza Matin Manesh; Amir Hosein Beyrami; Amir Hosein Bayati; Mostafa Rabeti; Puya Vakili; Seyed Mostafa Musavi; Ehsan Suri; Moytaba Ziyadi; la ciudadana Azra Maasumi Gudarzi; Reza Ali al-Momeni; Mahdi Sadeqi Yozani; y Ali Zandiye Pari.
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Provincia de Kermanshah: Melina Asadi (niña de 3 años) y Elham Zein Ali (enfermera del Hospital Imam Ali, asesinada mientras prestaba servicio).
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Provincia de Golestán: Alireza Sharafi Manesh.
De este modo, la provincia central de Hamedán con 14 asesinados encabeza la lista de estas víctimas mortales, seguida por la provincia oriental de Jorasán Razavi con 11 asesinados, la provincia central de Isfahán con 10 asesinados, la provincia central de Qazvin con 3 personas, la provincia norteña de Mazandarán con 3 asesinaos, la provincia suroriental de Fars con 2 asesinados, la provincia norteña de Guilán con 2 asesinados; la provincia occidental de Kermanshah con 2 asesinadas; y la provincia norteña de Golestán y la sureña de Juzestán con 1 asesinado, respectivamente.
Asimismo, más de 100 personas han resultado heridas en la provincia sureña de Kermán, y otros dos civiles se encuentran lesionados en la provincia central de Yazd.
A finales de diciembre, alborotadores y grupos terroristas armados irrumpieron en diversas ciudades del país, asesinando a personal de seguridad y a civiles, y atacando infraestructura pública tras manifestaciones pacíficas de la población.
Estados Unidos e Israel han reconocido su participación directa sobre el terreno, y el ex secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo admitió la implicación de agentes del servicio de espionaje israelí (el Mossad) en los actos violentos acaecidos en Irán. “Feliz Año Nuevo a todos los iraníes en las calles. También a todos los agentes del Mossad que caminan junto a ellos”, escribió Pompeo en su cuenta de X.
Por su parte, el Mossad animó, en una publicación en redes sociales en lengua persa, a los alborotadores a “salir juntos a las calles. Ha llegado el momento”, agregando que sus agentes están con los agitadores “no solo a distancia y verbalmente. Estamos con ellos sobre el terreno”.
A pesar de recibir todo apoyo financiero y de armas por parte de enemigos a los alborotadores, este intento de desestabilización de Irán fracasó y el orden se ha restablecido en el país tras varios días de disturbios terroristas apoyados desde el extranjero, según confirman las autoridades.
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