Irán rememora el aniversario 43 de una fallida operación militar estadounidense, conocida como operación “garra de águila”, en el desierto central de Tabas, que se lanzó el 25 de abril de 1980, bajo orden directa del entonces presidente Jimmy Carter,.
Mediante un comunicado emitido este martes, la Cancillería de Irán ha considerado la operación estadounidense como “un asalto agresivo a la integridad territorial de la República Islámica de Irán”.
“La acción agresiva del ejército criminal estadounidense contra la integridad territorial de Irán y en violación de las normas internacionales, afortunadamente (…) se enfrentó a un fracaso ejemplar”, se lee en la nota.
Al recordar este fracaso histórico del Ejército de EE.UU., la Cartera iraní, llama al Gobierno estadounidense a “reflexionar y aprender de los resultados de esa acción y de las más de cuatro décadas de enfoques y medidas hostiles contra la resistente y orgullosa nación de Irán”.
“Ahora, transcurridos 43 años desde el fracaso del Gobierno estadounidense en la operación Tabas, la República Islámica de Irán, además de neutralizar todo tipo de amenazas y sanciones estadounidenses, continúa con creciente autoridad en la dirección de hacer realidad las consignas fundamentales de la Revolución Islámica, mantener la independencia nacional, la prosperidad y el progreso general, profundizar las relaciones y la cooperación amistosa con las naciones del mundo, ampliar las relaciones exteriores con diferentes países y organizaciones internacionales basadas en el respeto mutuo y el mantenimiento de intereses comunes”, precisa el texto.
La operación “garra de águila”, apoyada por la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés), se enfrentó a muchos obstáculos y fallas, por consiguiente, fue abortada. Se enviaron ocho helicópteros, pero solo cinco llegaron en condiciones operativas. Uno tuvo problemas hidráulicos, otro sufrió una falla en una de las palas y un tercero quedó atrapado en una tormenta de arena en el centro de Irán.
La humillación pública sufrida por haber fracasado la operación dañó gravemente el prestigio de EE.UU. en todo el mundo y es considerado por muchos, incluido el propio Carter, como una de las razones de su derrota en las elecciones presidenciales de 1980.
Como símbolo de frustración de los complots estadounidenses contra la República Islámica, Irán conmemora anualmente esa derrota en Tabas. Todos los años los funcionarios gubernamentales, líderes religiosos, así como el pueblo iraní acuden a la ceremonia.
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