Un primer paquete de medidas fue presentado el pasado 8 de septiembre por parte de las autoridades panameñas, dentro de sus esfuerzos para contrarrestar el flujo irregular de migrantes que ya supera las 352 000 personas, según cifras oficiales.
La remoción de los puestos de control y asistencia migratoria en poblaciones como Bajo Chiquito y Canaán Membrillo encabeza la iniciativa, que busca mitigar el impacto en comunidades de menos de 300 habitantes que, de acuerdo con las autoridades, han pasado a recibir de 3000 a 4000 migrantes cada día.
A las 452 personas que han sido deportadas desde abril a la fecha, se le sumarán cada vez más migrantes a partir de este 11 de septiembre cuando empiece a endurecerse la medida.
Aunque las autoridades reconocen que la crisis se encuentra al límite de sus capacidades, las medidas han recibido observaciones.
Un incremento en la solvencia para turistas de 500 a mil dólares también será incluido como parte de las medidas, al igual que la reducción de los tiempos de estadía de 90 a 15 días, a través del mismo sistema de perfilamiento.
John Alonso, Ciudad de Panamá
ffa/mkh
