Publicada: lunes, 20 de abril de 2026 4:25

En la primera parte de este trabajo señalé que, la República Islámica de Irán, con su resistencia y decidida voluntad de enfrentar a las potencias hegemónicas y arrogantes genera admiración y un amplio apoyo de los pueblos.

El alto al fuego – tan temporal como incierto – evidencia una victoria política innegable del pueblo iraní frente a sus enemigos arrastrando al binomio estadounidense-israelí a aceptar un cese al fuego, por diez días, en la agresión llevada a cabo contra El Líbano, como exigencia de Irán para seguir negociaciones con Washington. Una postura que eleva aún más el tener como referencia a Irán en la lucha de los pueblos en resistencia.

Cese al fuego que el pueblo iraní respeta, pero al mismo tiempo exige el necesario castigo a estos regímenes criminales que han martirizado a miles de hombres, mujeres y niños. Regímenes infanticidas cuyos crímenes no serán olvidados ni cesará la búsqueda de la justa venganza. Un cese que a la hora de su fracaso tendrá a Irán más preparado que nunca para seguir su justa defensa sagrada.

En el plano del contencioso denominado mediáticamente como “Estrecho de Ormuz” que es una parte del conjunto de elementos que conforman el proceso de agresión contra Irán ha tenido definiciones que muestran la fortaleza de la revolución islámica. Irán ha dado los pasos que marcan ese cambio estratégico para el Golfo Pérsico y que implica una correlación de fuerzas que llegó para quedarse. El Cuartel General Militar de Irán emitió una declaración para ser conocida Urbi Et Orbi.

En estos momentos, los navíos y flotas de Irán garantizan el paso por el Estrecho de Ormuz, todavía sin usar capacidades disuasorias que el país posee. Y esto es de una enorme importancia pues la realidad de las acciones bélicas de las cuales fuimos testigos desde el 28 de febrero hasta el cese al fuego temporal mostró la masiva voluntad y decisión iraní de generar un control de un espacio de interés estratégico mundial.

Consolidar un control efectivo sobre el estrecho de Ormuz, consiguiendo así lo que podemos considerar una ventaja asimétrica, sin recurrir aún a sus capacidades disuasorias más letales, como el minado masivo o misiles avanzados en una zona marítima con características muy especiales y que obliga a su tránsito en aquellos sitios donde el poder militar iraní se puede expresar en su mayor letalidad.

Para el pueblo de Irán el tema del control del estrecho de Ormuz se ha convertido en un elemento esencial, que permite generar una situación de control y de presión con los agresores. Mantener ese estatus al mismo tiempo que se exige a las autoridades mantener el “dedo en el gatillo” determinó ampliar los cauces informativos que dieran claridad sobre los puntos que se discuten con Washington.

Un claror que deja en evidencia hoy que la negociación no es un fin, sino que uno más de los métodos de lucha para completar la victoria frente a los enemigos y que conlleva la defensa de la soberanía nacional la integridad territorial y la defensa de los derechos del pueblo iraní. Es un todo, no piezas diferenciadas.

Es evidente que ante un experto en mentiras y guerra psicológica. Un mitómano, megalómano, un narciso maligno como Donald Trump, acompañado de su testaferro, el criminal de guerra y genocida Benjamín Netanyahu se está ante un enemigo permanente, que busca nuevas y diversas formas de dañar.  El objetivo del enemigo de Irán es tratar de romper la unidad del pueblo y por ello esa unidad nacional, la fuerza militar y el liderazgo político y religioso son el eje de la cohesión en un país agredido. No hay lugar a la división. Y, en ese marco, Ormuz y su señorío es un termómetro esencial.

En el control actual Irán ha garantizado el paso selectivo, que bloquea buques vinculados a sus enemigos de la alianza imperial sionista, mientras permiten tránsito limitado bajo rutas y condiciones impuestas por el gobierno de la revolución islámica. Esto refleja una "nueva era" de dominio, según palabras de Seyed Moytaba Jamenei “con canales centrales vacíos y rutas alternativas controladas”. Una potestad que debe garantizarse en pleno apogeo de las presiones de Estados Unidos contra Irán, amenazas e incluso pretensiones europeas de implementar un sistema de escoltas militares de barcos en el Golfo Pérsico y el cruce específico en Ormuz.

Una intensificación de las presiones contra Irán en esa estratégica región marítima del Golfo Pérsico como es el paso marítimo de Ormuz puede escalar a otro paso marítimo comercial de importancia estratégica como es Bab el Mandeb, cuyo control por parte de la resistencia yemení – estrecha aliada de Irán - y su eventual cierre implicaría un colapso energético para Europa, principalmente. La combinación de presión sobre Ormuz y el posible cierre del estrecho de Bab el Mandeb crearía una doble restricción sobre los flujos energéticos, aumentando la presión sobre Estados Unidos y sus aliados en el Golfo Pérsico (1)

En esta línea no dejemos de considerar las palabras de Ali Akbar Velayati, asesor del Líder de la Revolución Islámica para Asuntos Internacionales, “El centro de mando del frente de la Resistencia considera el Bab el-Mandeb con la misma importancia que el estrecho de Ormuz y si la Casa Blanca pretende repetir sus tontos errores, pronto comprenderá que el flujo energético y del comercio internacional pueden ser interrumpido con un solo movimiento” (2)

El análisis pormenorizado de la guerra en Asia Occidental y el papel de Irán permite avizorar que, en forma estratégica, la nación persa está reservando sus capacidades disuasorias más potentes en el escenario signado por el control del Estrecho de Ormuz. Al atesorar capacidades como el minado de las aguas, el uso desde las costas iranies de los cohetes Fajr-5 o el uso de islas en ese punto del Golfo Pérsico ha generado genera la parálisis enemiga y más bien una andanada verborreica de Trump que ha recibido críticas muy potentes desde el interior de su país y gobiernos aliados. Es evidente que existe la certeza que cualquier intervención va a paralizar la economía global de energía.

A mi entender existe un enfoque disuasorio asimétrico, que compensa la diferencia en cantidad de armas y poder económico con el enemigo e incluso en materia de recurso militares distribuidos en bases aéreas, militares y navales en Asia occidental y zonas adyacentes. Recordemos que USA tiene en las costas de las monarquías ribereñas del Golfo Pérsico no sólo la V Flota del Golfo, sino también decenas de bases militares y aéreas. Todas ellas han sido blancos del sistema de misiles y aviones no tripulados de Irán.

En ese plano, de lo explosivo que puede resultar enfrascarse en una lucha destructiva en el estrecho de Ormuz, se entiende la negativa mayoritaria europea a participar de los llamados bélicos de Trump que ha llamado a sus gobiernos “tigres de papel y cobardes” Irán en el actual teatro de operaciones tiene el control del estrecho y la disuasión por presencia que lleva implícita su estrategia militar implica reservar las medidas más duras para un momento de crisis mayor y mantener incierta la reacción de Estados unidos y su aliado sionista.

Cuando menciono las capacidades disponibles de Irán, en latencia, me refiero no sólo a los elementos militares – que están,  son parte de la reserva lógica de un país que se ha preparado para la defensa de su territorio y su sociedad - , sino que decisiones para el uso de esos elementos.

  • Minado del estrecho y de sus accesos.
  • Ataques con lanchas rápidas, drones navales y otras unidades asimétricas para hostigar escoltas y petroleros sin entrar en una batalla naval convencional.
  • Uso intensivo de misiles antibuque y disparos desde la costa o desde posiciones cercanas para convertir el estrecho en una zona de alto riesgo.
  • Empleo de plataformas e islas estratégicas para observación, control de fuego y apoyo a interdicción marítima.

El liderazgo religioso, político y militar de Irán definió hace mucho tiempo que su camino en el plano de producción de armamentos – con producción nacional, inteligencia profesional y técnica propia, no iba por el camino de competir en igualdad de condiciones con fuerzas aéreas y navales de altísimo costo como es el de Estados Unidos: Portaviones retirados por excusas de problemas con los servicios higiénicos. Aviones F35 F15 E Boeing de vigilancia Awacs, Helicópteros Black Hawk – derribados por las defensas iranies –.

Un avión del Sistema Aerotransportado de Alerta y Control (AWACS) de la Fuerza Aérea de Estados
Unidos destruido tras un ataque de Irán contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita. (Foto de UGC / AFP).

 

Lo que ha hecho en forma brillante Irán es alterar el equilibrio mediante capacidad de producción masiva, saturación de defensas y asimetría de costos.

  • Combinación de misiles balísticos, crucero e hipersónicos junto con drones que vuelan bajos y recorren distancias similares, lo que permite atacar bases, infraestructura crítica y concentraciones militares sin necesidad de combate aéreo directo.
  • Sistemas como los drones Shahed y el uso de enjambres saturan las defensas antiaéreas, forzando al enemigo a gastar misiles interceptores muy caros

Una asimetría de costos que presiona el presupuesto y la capacidad de respuesta del adversario, especialmente en fases largas del conflicto reduciendo sus márgenes de ofensiva. En lo que se denomina fases sostenidas, el hecho de poder seguir produciendo misiles y drones a un costo relativamente bajo le permite a Irán, mantener una capacidad de respuesta continua que implica una estrategia de desgaste y disuasión que puede frenar, retardar, encarecer y complicar enormemente cualquier operación del enemigo.

Ad portas del término del cese temporal del fuego entre Irán y el eje agresor imperial sionista, el mundo occidental está en ascuas y sobre todo una Europa que, a estas alturas, considera a Donald Trump , no sólo un belicista contumaz, sino que, a partir de su imprudencia (denominación tremendamente timorata) genera caos y confusión en las negociaciones con Irán. Reconociendo en ello la seriedad de la República Islámica de Irán frente al binomio Washington sionismo israelí.

Mientras occidente debate sobre Trump y su megalomanía y teme un alza del petróleo y el gas. Mientras los medios tratan de avizorar los próximos pasos de Irán, la revolución islámica anunció con decisión y pleno apoyo de su sociedad que, el Estrecho de Ormuz, vuelve a estar bajo la gestión y control de la Revolución Islámica, sus fuerzas armadas y la sociedad en general.

Esto, mientras sigan las presiones y violaciones de Washington en materia de restricción a la libre circulación de naves que van y salen de puertos de la nación persa. Los vientos de guerra soplan cada día más fuerte y el dedo en el gatillo del poder militar iraní está completamente aceitado.

 

Pablo Jofré Leal

Periodista. Analista internacional.

Articulo para HispanTV


1. En el portal de HispanTV se ha señalado “La posición de Yemen a lo largo de Bab El-Mandeb lo sitúa al alcance de uno de los corredores de transporte más utilizados del mundo. El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el mar Arábigo, enlazando Asia con el Cuerno de África y Europa a través del canal de Suez. La magnitud de la actividad económica que atraviesa este corredor es considerable. Más de 8 millones de barriles de petróleo transitan el estrecho cada día, y adicionalmente 58 buques transportan gas natural licuado.

Alrededor del 40 % del comercio entre Asia y Europa pasa por esta ruta. Esto incluye aproximadamente el 20 % del comercio marítimo mundial de arroz y trigo, así como el 40 % del comercio marítimo de fertilizantes. https://www.hispantv.com/noticias/yemen/642040/bab-el-amndeb-une-ormuz-pilares-poder-economico-global

2. https://www.hispantv.com/noticias/politica/642174/iran-error-eeuu-cierre-bab-elmandeb