El jefe de la Comisión de Resistencia al Muro y la Colonización, Muayyad Shaaban, ha afirmado este lunes que los ataques incluyeron 1382 agresiones contra tierras y cultivos, 16 664 contra personas y 5398 contra propiedades, lo que refleja un aumento récord en el número de agresiones registradas en un solo año.
Shaaban ha destacado que el ejército israelí llevó a cabo 18 384 ataques, mientras que los colonos ejecutaron 4723, y que 720 agresiones se realizaron de manera conjunta por ambas partes.
Calificando 2025 como un año cargado de derramamiento de sangre, mapas y resoluciones, ha subrayado que Israel no se limitó únicamente a expandir los asentamientos, sino que buscó ampliar el concepto mismo de control.
“El dominio ya no se limitaba a la tierra como espacio físico, sino que se extendía a la redefinición de la geografía, el simbolismo y la existencia del pueblo palestino en su totalidad”, ha denunciado Shaaban.
Asimismo, ha indicado que este informe documenta un año de violaciones que no se cometieron en secreto, sino que se ejecutaron abiertamente como parte del proceso político, bajo el amparo de un régimen que concibe la tierra como botín, la ley como instrumento y la fuerza como sustituto de la legitimidad.
El jefe de la comisión ha agregado que el informe no se limita a ofrecer un balance numérico de las violaciones, sino que las sitúa en su marco político y moral, como resultado de un amplio proyecto colonial dirigido simultáneamente contra la tierra, la población y la memoria colectiva.
“Cuando la geografía palestina se reduce a enclaves aislados y asediados, y los palestinos son expulsados de su tierra, la ocupación se convierte en una condición permanente, no en una medida temporal”, ha alertado.
Más de 700 000 israelíes viven en más de 230 asentamientos construidos desde la ocupación israelí de Cisjordania y al este de Al-Quds (Jerusalén) en 1967.
La comunidad internacional considera ilegales los asentamientos en virtud del derecho internacional y de los Convenios de Ginebra, al construirse en territorios ocupados. El Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado en reiteradas resoluciones las actividades de asentamiento de Israel.
De acuerdo con la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA), las políticas de ocupación israelí han provocado el desplazamiento forzado de casi 32 000 palestinos en Cisjordania durante 2025, tras la evacuación de campamentos como Yenín, Tulkarem y Nur Shams.
Desde el pasado octubre de 2023, en paralelo al genocidio israelí contra los palestinos en la Franja de Gaza, las fuerzas israelíes acompañadas de los colonos sionistas han intensificado sus redadas contra Cisjordania ocupada, dejando más de 1100 muertos.
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